Israel. Jefe científico palestino adjunto de Ministerio de Ciencia

26/Mar/2015

PorIsrael

Israel. Jefe científico palestino adjunto de Ministerio de Ciencia

El Dr. Tareq Abu Hamed, un ingeniero químico
palestino del barrio Sur Baher de Jerusalén, acaba de ganar una licitación para
el cargo de jefe científico adjunto en el Ministerio de Ciencia, Tecnología y
Espacio. Como la mayoría de los residentes de Jerusalén Este, Abu Hamed no es
ciudadano israelí, pero tiene el estatus de residente temporal.
Tras su nombramiento se convertirá en el
palestino con el cargo más alto en cualquier ministerio gubernamental.
Abu Hamed (42) estudió ingeniería química en
Turquía. Su tesis doctoral consistió en la descomposición biológica de los
efluentes derivados del petróleo. Fue aceptado como becario post-doctoral en el
Instituto Weizmann y en la Universidad de Minnesota, concentrándose en el
estudio de la energía renovable con un enfoque en los sustitutos del petróleo
para el transporte.
Posteriormente, lideró el Centro de Energías
Renovables y Ahorro de Energía en el Instituto Aravá de Estudios Ambientales y fue
jefe del departamento de energías renovables en el Mar Muerto y en el Centro de
Ciencia de Aravá.
Hace dos años comenzó a trabajar en el
Ministerio de Ciencia como gerente científico en ingeniería.
Abu Hamed ganó además el prestigioso premio
Dan David por fomentar la responsabilidad social, con énfasis en el medio
ambiente.
«El Dr. Abu Hamed trae consigo un registro de
logros científicos probados, complementando su trabajo práctico en el campo con
la redacción de artículos de investigación. Su familiaridad con el ministerio,
así como las tendencias científicas actuales le permitirá hacer un trabajo
sobresaliente», afirmó la profesora NuritYirmiya, jefe científica del
ministerio.
Abu Hamed fue entrevistado por el escritor
periodista Eliezer Yaari para su libro «Más allá de las Montañas Oscuras», que
trata de Sur Baher.
«Me gustaría decir unas palabras sobre mi
esquizofrenia», dice Abu HamedYaari en el libro. «Los árabes de Jerusalén del
Este tienen varias ventajas. Podemos viajar por todo el mundo con un pasaporte
jordano, con el que podemos entrar a países árabes. Pero vivimos aquí con un
documento de viaje israelí. Estos pasaportes reflejan la situación
esquizofrénica que tenemos, que queremos y no queremos a Israel al mismo
tiempo».