Irat shamaim, literalmente «temor al cielo», es un concepto hebreo que se expresa no en el sentido de «miedo» sino más bien de respeto, en este caso hacia D´os. Pero dicho respeto sirve de muy poco si no va acompañado por el respeto hacia los seres humanos. Nuestro querido Cr. Isaac Iche Margulies fue capaz de conjugar ambos: respeto a D´os, que en su caso se manifestó en su condición de «ish halajá» -un hombre de halajá, un judío observante- y a las personas.
Un ser humano excepcional: la comunidad judía -y la sociedad uruguaya, a la cual estaba totalmente integrado- tuvieron el privilegio de tenerlo entre sus integrantes.
Hombre de Mizraji de la «vieja guardia» con todo lo que eso significaba en el plano judío y sionista.
Un estudioso, profundo conocedor de las fuentes judías en general, del Talmud en particular: un talmid jajam.
Que no se «encerró» en el judaísmo: su vasta cultura abarcaba más.
Continuando con el legado familiar llevó adelante durante varias décadas un shil (Sinagoga) emblemático, SU shil, el querido Vaad Hair de la calle Canelones y Florida. De imborrables recuerdos. Sinagoga en la cual estoy seguro TODOS, independientemente de nuestra orientación filosófica-religiosa nos sentíamos bien.
Fue activo en la Kehila. En el Yavne, especialmente en lo vinculado a la Escuela.
Activista comunitario, el Comité Central Israelita tuvo el honor de contarlo entre sus integrantes, presidiendo durante varios años COPREDI, la Comisión de Prensa y Difusión.
Y al mismo tiempo, activo en la sociedad civil, ocupando cargos destacados en instituciones del Estado, docente universitario muy apreciado por sus alumnos. Docente en la Cátedra de Judaísmo de la Universidad Católica, y en los cursos de Talmud. Supo trasmitir muy bien las enseñanzas y los valores del judaísmo «hacia afuera».
Todo esto en una misma persona! y seguramente me estoy olvidando de cosas.
Y su bonhomía. Su humildad. Sus consejos. Su muy agradable, elocuente y al mismo tiempo didáctica oratoria.
Su sentido del humor: sí, también contaba chistes el querido Iche Margulies!!
Y en épocas difíciles de este país y cuando esas épocas ya habían terminado pero aún las consecuencias se respiraban, el gran Iche no tuvo dudas de qué lado habia que estar y qué es lo que no se podía aceptar ni concebir, basándose precisamente en nuestros tradicionales valores.
Muy firme en sus convicciones, en sus principios: eso no le impidió ser un hombre tolerante, receptivo, comprensivo, que hacía sentir bien a las personas que estaban con él.
No me cabe ninguna duda que en estos cien años de vida judía en el Uruguay ha sido una de las personalidades más relevantes.
Un referente.
Su pérdida es irreparable. Para su querida esposa, eshet jayl, mujer virtuosa, Rebeca. (Sí: Itzjak y Rivka. Como los antiguos biblicos personajes). Irreparable para todos nosotros.
ombres como él no aparecen todos los días.
Isaac Margulies. Efraim Itzjak ben Dov ve Mindl (Z»L)
Nos queda el consuelo de haberlo conocido, de haber compartido muchos momentos con él. De haber aprendido de él.
Si el Maljut Shamaim -Reino de los Cielos- tiene algunos lugares «reservados», uno de ellos sin duda le corresponderá al querido Iche. Su recuerdo, su buen nombre, su legado perdurarán hasta la eternidad.
ISAAC (ICHE) MARGULIES: Temeroso de D»os, respetuoso de los hombres
23/Ene/2018
Por Lic. Rafael (Rufo) Winter, para CCIU