4-11-2011
Medio oriente. La OTAN niega que vaya a intervenir, mientras Israel presiona a la comunidad internacional
Desde la revolución iraní de 1979 la tensión entre Israel e Irán ha sido constante. Pero en los últimas horas tuvo un nuevo pico, luego de que la prensa filtrara un supuesto plan militar de Israel para neutralizar el programa nuclear iraní. Según medios de comunicación británicos, tanto Washington como Londres estarían acelerando su planificación de cara a una posible acción militar. La OTAN, sin embargo, niega que vaya a intervenir.
Ante este panorama, Irán no se ha quedado callado. El jefe de la Junta de Estado Mayor, general Hasan Firuzabadi, advirtió a Estados Unidos e Israel de las graves consecuencias que para ellos tendría un eventual ataque contra instalaciones nucleares en Irán y aseguró que las fuerzas iraníes están preparadas para causarles grandes daños. «EEUU y el régimen sionista saben que si lo hacen sufrirán unas pérdidas enormes», dijo. Las Fuerzas Armadas iraníes están «listas para castigar a cualquiera que haga un movimiento en falso», subrayó.
Persuadiendo a las filas
La reacción de Irán tiene como correlato previo la publicación del diario israelí Haaretz, que aseguró que el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, y su titular de Defensa, Ehud Barak, están tratando de conseguir la mayoría dentro del Consejo de Ministros para llevar adelante un ataque contra el programa nuclear de Irán. De acuerdo con una destacada fuente oficial, los ministros que se oponen a un ataque de este tipo tienen «ligera mayoría», y por ello Netanyahu y Barak intentan persuadir a otros. Otra fuente del ejército señaló que Netanyahu usaba un tono apocalíptico y hablaba sobre el riesgo de «un nuevo holocausto» para convencer a los ministros.
Recientemente se sumó al grupo que apoya una acción militar el ministro de Asuntos Exteriores, Avigdor Lieberman, que hasta ahora se resistía por las posibles repercusiones. Ministros y diplomáticos dijeron al diario que el próximo informe de la Agencia Internacional de la Energía Atómica (AIEA), que será publicado el 8 de noviembre, tendrá un efecto decisivo en las decisiones de Israel.
EEUU, Francia y el Reino Unido quieren que el OIEA difunda lo que sabe sobre esos experimentos, mientras que Rusia y China se oponen.
Irán asegura que su programa nuclear tiene fines pacíficos y busca con él producir electricidad, mientras que EEUU acusa a ese país de mantener un programa militar encubierto. Mientras tanto, en los últimos días el Ejército israelí realizó maniobras de simulacro de bombardeos y probó un misil balístico con capacidad atómica.
Presión sin precedentes
Por su parte, el presidente de Israel, Shimon Peres, apeló a la comunidad internacional a «frenar» a Irán, al término de una visita oficial en Chipre. Al ser preguntado por la prensa sobre los supuestos planes para un ataque contra Irán, se limitó a decir que «estas armas constituyen un peligro para el resto del mundo y no solo para Israel».
«El desarrollo nuclear (de Irán) es más una consideración política que una justificación económica», agregó el veterano político. Según dijo ante la prensa el presidente israelí, «no hay otro país en el mundo que actúe como Irán». «Me pregunto ¿por qué nadie amenaza a Irán? Este actualmente constituye un centro de terrorismo y abastece con armas a varios países del Medio Oriente», manifestó Peres.
Por otra parte, el presidente de EEUU, Barack Obama, advirtió de la «continua amenaza» del programa nuclear iraní, tras una reunión con su colega francés, Nicolas Sarkozy. Sus declaraciones se produjerom al margen de la cumbre del G20 que se inauguró en Cannes (Francia).
En declaraciones conjuntas con Sarkozy, Obama indicó que ambos hablaron sobre la situación en Irán. Los dos se mostraron de acuerdo, señaló, en «la necesidad de mantener la presión sin precedentes» sobre el régimen de Teherán. El gobierno británico, por su parte, reiteró que apuesta por «una solución negociada» con el régimen de Teherán, pero sin descartar «otras opciones».
En este contexto, el secretario general de la OTAN, Anders Fogh Rasmussen, urgió a Irán a detener su programa de enriquecimiento de uranio, pero descartó que la alianza participe en un ataque contra ese país. «La OTAN no tiene ninguna intención de intervenir en Irán y no está involucrada como alianza en la cuestión iraní», subrayó.
Advertencia sobre Siria
El jefe de la Junta de Estado Mayor de Irán, general Hasan Firuzabadi, sostuvo que un ataque de los países occidentales contra el régimen sirio de Bachar al Asad, el principal aliado árabe de Irán, del tipo del realizado en Libia para derrocar al coronel Muammar Gadafi, «pondría fin a la existencia de EEUU y el régimen sionista».
En caso de un ataque militar de la OTAN a Siria, «todos los musulmanes del mundo se levantarían contra ellos y no quedaría nada de EEUU ni de la entidad sionista», opino Firuzabadi, para quien, en cualquier caso, los países occidentales solo hablan de planes sobre el uso de la fuerza para «debilitar la posición del gobierno sirio, pero no serían capaces de aplicarlos».
La agencia local Mehr apuntó a la tesis de que las amenazas de ataque contra Irán de estadounidenses e israelíes, más que el preludio de una acción militar pueden ser un modo de presionar a otros países para reforzar las sanciones internacionales contra Irán.
PressTV, en su página web, publicó que Irán ha desarrollado misiles, algunos con un alcance de 2.000 kilómetros, que llegarían a territorio israelí. El diario El País de España destaca,sin embargo, que no es en los misiles sino en la «guerra asimétrica» donde las fuerzas iraníes cuentan con más ventaja, «sea a través de sus protegidos del Hezbollah libanés, el Hamas palestino, las milicias chiíes de Irak o algunos grupos insurgentes afganos». (EFE)
Demoledor informe de la ONU acerca de Irán
Aumento de las ejecuciones, incluidas las de menores; uso generalizado de la tortura; discriminación de mujeres y minorías sexuales, y represión de otras creencias religiosas son las observaciones finales del informe sobre Irán del Comité de Derechos Humanos de la ONU.
El documento expresa una «profunda preocupación por el creciente y extremadamente alto número de sentencias de muerte pronunciadas y ejecutadas por el Estado», así como por «la amplia variedad y a menudo vaga definición de los crímenes» sujetos a la pena capital.
«El Comité también está preocupado por la continua realización de ejecuciones públicas, incluida la lapidación, y por la alta incidencia de ejecuciones estatales en áreas con minorías étnicas», señala esta instancia de la ONU.
Se denuncia asimismo que se sigan imponiendo castigos físicos, en particular las amputaciones de miembros y el azotamiento, por delitos como el robo, la enemistad con Dios y determinados actos sexuales.
Sobre la discriminación de género, las mujeres no pueden casarse sin el permiso paterno, pierden la custodia de sus hijos si se divorcian o son viudas, no tienen los mismos derechos de herencia que sus hermanos y tienen la obligación legal de «ser obedientes» a su cónyuge. (EFE)
Irán amenaza con su poderío ante un posible ataque israelí
04/Nov/2011
El Observador