Iom Hazicaron: Una historia de dos héroes

21/Abr/2015

Aish Latino, por Sara Yoheved Rigler y Yisrael Rohn Rigler

Iom Hazicaron: Una historia de dos héroes

IomHazicaron, el día del recuerdo de los
caídos de Israel (que se conmemora este miércoles 22 de abril), es un día de
duelo inmensamente personal para todos los israelíes. Estamos de duelo por
nuestros hijos, hermanos, esposos, padres y vecinos. Israel es un país sumamente
pequeño; los 6.000 soldados que perdió Israel en la Guerra de Independencia,
ocurrida en 1948, correspondía al 1% de la población total, lo cual sería el
equivalente a que Estados Unidos hubiera perdido 1,4 millones de personas ese
año.
En la corta historia de Israel, la cual ha
estado plagada de batallas, 23.169 soldados han perdido la vida estando activos
en servicio militar. Sesenta y seis de ellos cayeron el verano pasado en la
Operación Margen Protector, el esfuerzo realizado por Israel para intentar
detener los misiles que eran disparados por Hamás desde Gaza. Aquí hay algunos
detalles de las vidas de dos de ellos.
Benaya Sarel
Benaya Sarel, de 26 años y quien era nieto de
un sobreviviente del Holocausto, se comprometió el 20 de agosto del 2014 con Gali Nir
en Naot Jedumim, una reserva natural en la zona céntrica de Israel. Las
invitaciones ya iban en camino cuando los preparativos para la boda fueron
interrumpidos por la Operación Margen Protector. Benaya, quien ostentaba el
cargo de comandante en una unidad elite de infantería, fue llamado para luchar
contra los terroristas de Hamás que se encontraban dentro de Gaza.
Benaya ya había estado en Gaza como
comandante, durante la Operación Pilar Defensivo en el 2012. En una entrevista
luego de dicho conflicto, declaró: «Siempre me preocupé de estar en el
frente de batalla y de ser el primero en regresar a un edificio, para que si
alguien tenía que morir, fuese yo».
Durante la campaña, en el espesor de la
batalla, Benaya clamó: «Quien esté dispuesto a dar su vida, que venga
conmigo ahora». Todos sus soldados lo siguieron.
Durante la Operación Margen Protector Benaya
fue herido por metralla. Él intentó sacarse la metralla solo, e incluso le
mando una foto a su familia por Whatsapp de cómo se la intentaba sacar. La
llamó «una cirugía selfie».
Benaya terminó siendo llevado al hospital
Soroka en Beer Sheva, donde le dijeron que tenía que ser sometido a cirugía. Él
se rehusó y exigió que pospusieran la cirugía hasta que terminara la guerra,
para que pudiera volver donde su tropa.
Cuando sus padres se enteraron de que estaba
en el hospital, quisieron ir a visitarlo. Pero Benaya se rehusó pues él no
había dejado a los soldados que estaban bajo sus órdenes recibir visitas. Su
madre protestó: «Pero nadie se va a enterar», a lo que Benaya
contestó: «Yo voy a saberlo».
Los doctores cocieron sus heridas con la
metralla aún en el interior, y Benaya volvió a Gaza con sus soldados.
Benaya se mantenía cercano a su familia. Todos
los días compartía con su madre una «taza virtual de café». Su madre
en Kiryat Arba encendía su máquina de café y Benaya, donde fuera que estuviera,
se servía una taza de café, y entonces hablaban por sus teléfonos celulares .
Un viernes del pasado mes de agosto llamó a su madre a las 8:38 AM. Hablo con
calma, y le dijo que iba a haber un alto al fuego.
Su madre preguntó: «¿Entones por qué
estas adentro [de Gaza]?».
Él respondió: Tengo algo que terminar.
Enciende la máquina; pronto estaremos tomando café nuevamente». Y agregó:
«Mami, eres un 10».
Esa fue su última declaración. A las 9:10 fue
asesinado en acción. Era el 1 de agosto, veinte días antes de la boda que nunca
habría de ocurrir.
Shai Kushner pasó su último año de secundaria
tratando de convencer a su padre que le permitiera unirse a una unidad de
combate. Al ser hijo único de su padre (sus padres estaban divorciados y su
madre tenía también una hija), la ley de Israel requería que un hijo único no
puede servir en una unidad de combate sin el permiso por escrito de sus padres.
Michael, el padre de Shai, se resistía a la
idea. Él mismo había servido en la misma unidad elite a la que se quería unir
su hijo. Sabía los peligros que eso involucraba. Pero después de un año de
ruegos por parte de su hijo, Michael se rindió y firmó.
Yavgeny, un amigo de Shai, escribió más
adelante:
Shai vivía su vida a gran velocidad, y por lo
tanto no se involucraba en los pequeños problemas y preocupaciones de un
adolescente común. Él siempre cabalgaba hacia adelante, e impresionaba de gran
manera a todo quien lo conocía. A pesar de que Shai estaba involucrado en
muchos proyectos, él sabía cómo dar tiempo a cada persona: a sus padres, a su
media hermana y a sus amigos cercanos. Lo que aprendí de él es lo que llamo
«la forma de vivir de Shai»: cabalgar hacia adelante y superar cada
prueba y desafío (traducido del sitio web Walla!,
Mishpajot Hallelei Tzuk Eitan Kotvot, Oct. 3, 2014).
El gran amor de Shai era la música. Eligió su
primera guitarra a la edad de 12 años, y ésta se volvió su mayor fuente de
felicidad.
Tenía veinte años y había servido en las FDI
por dos años cuando comenzó la Operación Margen Protector. La unidad de Shai
fue enviada a Gaza.
El 30 de julio, Michael Kushner le escribió la
siguiente carta a su hijo:
Te extraño mucho. Vivo con el sentimiento de
que no te he visto por años. No pasa siquiera un momento sin que piense en ti,
día y noche.
Estoy tratando de imaginar cómo están
manejando tú y tus amigos una situación que no es para nada fácil, cómo están
reaccionando ante esta situación a la cual fueron asignados, tú y el resto de
los jóvenes a quienes les ha sido encomendada esta difícil tarea.
Con cada día que pasa, Margen protector se va
transformando más en una guerra que en una «campaña», con todo el
horrible significado que conlleva esa palabra. Pero sé y creo que tú y tus
amigos son fuertes y determinados, y están llenos de motivación para completar
la difícil tarea que les ha sido asignada.
Estás en nuestros corazones y almas.
Protéjanse.
Tu padre que te ama y extraña,
Abba.
Michael Kushner envió la carta al celular de
su hijo, pero Shai estaba peleando en la profundidad de Gaza, donde los
soldados (a excepción de los oficiales) no podían llevar sus celulares. Al día
siguiente Shai fue muerto en combate: nunca recibió la carta de su padre.
Iom Hazicaron, este miércoles, es el día para
recordar a Shai y Benaya, y a las miles de personas que, al igual que ellos,
dieron sus vidas para que los judíos puedan vivir en su tierra ancestral.