Invitación: 27/11 hora 19.30 en Ort, Uruguay en la creación del Estado de Israel

23/Nov/2018

Invitación: 27/11 hora 19.30 en Ort, Uruguay en la creación del Estado de Israel

Por Rodolfo M. Fattoruso
La amistad con Israel es de raíz, no de circunstancias
La creación del Estado de Israel es un acontecimiento relevante de la historia del Uruguay.
Por lo general se invierten los términos y se habla de la importancia de la gestión de Uruguay en la fundación jurídica de Israel. Es justo decirlo de esa manera, porque sin duda la acción diplomática nuestra República tuvo mucha incidencia en las distintas fases de la creación política de Israel. La vigorosa acción tendiendo a favorecer un clima de garantías por parte de la comunidad internacional para asegurar plenamente los derechos judíos a un hogar nacional en la tierra de sus antepasados es, indiscutiblemente, un aporte significativo de la República Oriental y de su servicio diplomático.
Pero me parece que esa visión en todo punto correcta tal vez opaca el otro aspecto, no tan difundido en las reflexiones sobre el tema, cual es el distinguido peso que comporta el proceso y toma de conciencia que tuvo para el Uruguay asumir con alegría, determinación y orgullo un protagonismo decidido en esta instancia.
Todos valores que se fueron forjando en la construcción de la identidad liberal y republicana del Uruguay, todo ese repertorio de principios vivamente fraguados en torno a la libertad, a la tolerancia, al amor al conocimiento, a la decencia publica y al sentido de apego profundo para con aquellos que sufrieron persecución y violencia encontraron su síntesis consciente en esta resuelta voluntad de los uruguayos por hacerse presente en la asunción de su responsabilidad moral en el concierto de las naciones.
Bajo esta perspectiva la forja heroica y abnegada de Israel es para Uruguay el símbolo de su propia valía y de su madurez como país que se dispuso a contribuir con el bien de la civilización, de la paz y de la dignidad. Uruguay fue mejor país, mejor república, mejor sociedad, mejor destino para sus hijos a partir de esta fuerte convicción que logró materializar con su eficaz y a la vez emotivo apoyo a Israel y a su seguridad.
Los lazos que lo unen al pueblo judío son, por lo mismo, especialmente profundos; únicos, inquebrantables.
Son de raíz, no de circunstancias. Nadie, por más que los oportunismos subalternos busquen sus caminos, podrá desgastarlos.