Una profesora ha
descubierto una proteína que puede proteger células cerebrales del daño causado
por las enfermedades de demencia. Una investigación realizada por un equipo de
la Universidad de Tel Aviv puede mostrar el camino para proteger las células
del daño causado por la enfermedad de Alzheimer, e incluso daños que la
enfermedad causa antes del tratamiento.
El método consiste en una
proteína similar a una que protege al cerebro del daño, pero que no está
presente en los pacientes de Alzheimer.
¿Qué causa la enfermedad
de Alzheimer?, es todavía un misterio, pero las condiciones que conducen a la
demencia asociada a la enfermedad son muy claras para los científicos.
Acumulaciones de placa en
neuronas matan a las células del cerebro en los enfermos de Alzheimer, lo que
conduce a la degeneración de la función cognitiva y la pérdida de memoria
asociadas con la enfermedad.
Uno de los objetivos más
importantes de la investigación de Alzheimer ha sido la de encontrar formas de
proteger a las células del cerebro de estas placas seniles y ovillos
neurofibrilares.
En un estudio publicado
en la edición de mayo de la Revista Enfermedad de Alzheimer, la Universidad de
Tel Aviv, la profesora Illana Gozes describe cómo NAP, (un fragmento de una
proteína esencial para la formación del cerebro), ha mostrado en estudios
anteriores que protege el funcionamiento cognitivo. La pérdida de NAP expone
las células al daño físico que con el tiempo las destruye, pero la aplicación
de proteínas con propiedades de NAP las hace saludables de nuevo.
Es sólo una proteína que
Gozes y su equipo han descubierto. La investigación, dijo, podría eventualmente
conducir al desarrollo de medicamentos para tratar la enfermedad de Alzheimer.
“Hace varios años
descubrimos que NAP mostró eficacia en la Fase 2 de ensayos clínicos en
pacientes con deterioro cognitivo leve, un precursor de la enfermedad de
Alzheimer. Ahora, estamos investigando si hay otras secuencias NAP en otras
proteínas.”
NAP, también conocido
como davunetide, es un péptido ácido de ocho aminoácidos que ha mostrado
generar neuroprotección en varios ensayos con seres humanos. NAP deriva de la
proteína de la actividad neuroprotectora (ADNP), una molécula que es esencial
para la formación del cerebro.
“NAP opera a través de la
estabilización de los microtúbulos (tubos dentro de la célula que mantienen la
forma celular). Sirven como “vías del tren” para el movimiento de material
biológico”, dijo Gozes.
“En la enfermedad de
Alzheimer, estos microtúbulos se descomponen. Los fragmentos de la proteína
recién descubiertas, al igual que NAP, trabaja para proteger a los
microtúbulos, protegiendo de esta manera la célula”.
En el estudio, Gozes y su
equipo examinaron la tubulina(una subunidad de los microtúbulos) y la proteína
tau ( unidad de tubulina asociada ), importante para el montaje y el
mantenimiento de los microtúbulos. Las proteínas tau anormales forman los
enredos que contribuyen a la enfermedad de Alzheimer. Cuanto mayores sean los
enredos, la función cognitiva más será dañada.
En pruebas en ratones que
sufren de características parecidas a la demencia se encontraron las proteínas
anormales TAU, se aplicó un fragmento de la tubulina con secuencias NAP, con
resultados muy prometedores, dijo Gozes.
Cuando NAP “se evapora”,
las células del cerebro quedaron menos protegidas y se deterioraron. El
tratamiento con tubulina invierte el daño.
“Nos fijamos en el
cerebro de un ratón con demencia y vimos que había una reducción en la proteína
NAP, pero tras el tratamiento con el fragmento de la tubulina, la proteína fue restaurada
a sus niveles normales”. Además, el tratamiento restauraba el tamaño de los
cerebros de los ratones, que se habían reducido debido a la enfermedad.
Otras pruebas se están
planificando. Con el tiempo, Gozes cree que un tratamiento efectivo contra la
enfermedad de Alzheimer (y otras enfermedades relacionadas a la demencia)
podría surgir de esta investigación.
“Vemos claramente el
efecto protector del tratamiento” Hemos sido testigos de los efectos de
restauración y protección de los nuevos fragmentos de proteínas, derivados de
las proteínas esenciales para la función celular, en cultivos de tejidos y en
modelos animales.”
Hay que seguir
trabajando, dijo, pero la investigación del equipo algún día podría convertirse
en un tratamiento para aliviar, o incluso revertir, la enfermedad de Alzheimer.