Egipto. Dos de sus hijos también deberán ir al banquillo
25-5-2011
EL CAIRO | AFP Y ANSA
El expresidente egipcio Hosni Mubarak y sus dos hijos, Alaa y Gamal, a quienes se les imputa la responsabilidad de la muerte de manifestantes en la sublevación de enero y febrero y de enriquecimiento ilícito, serán juzgados, anunció ayer la fiscalía.
Es la primera vez en la historia de Egipto que un exjefe de Estado comparecerá ante la justicia.
Mubarak, de 83 años, fue sacado del poder el 11 de febrero por una revuelta popular luego de tres décadas encabezando el país. Según un balance oficial, 846 personas murieron durante los 18 días de levantamiento sin precedentes que llevó a su renuncia.
«El procurador general Abdel Meguid Mahmud decidió hoy (ayer) inculpar al expresidente Hosni Mubarak y a sus hijos Alaa y Gamal, así como al empresario Hussein Salem, quien huyó, ante un tribunal penal», indicó la agencia oficial Mena.
Los cuatro son acusados de «asesinato con premeditación», «planificar el asesinato de algunos participantes en las manifestaciones pacíficas de la revolución del 25 de enero» y haber abusado de su posición para enriquecerse.
Si es declarado culpable, Mubarak puede ser condenado a la pena capital, afirmó el ministro de Justicia Abdel Aziz al Guindi el mes pasado. El abogado de Mubarak, Farid al Dib, rechazó comentar la decisión.
El tribunal decidirá la fecha del proceso cuando haya recibido el expediente que la fiscalía debe enviarle los próximos días, indicó una fuente judicial a la agencia Mena.
Protesta. La decisión de enjuiciar a Mubarak y a su círculo íntimo, ocurre cuando los jóvenes militantes prodemócratas llaman a una gran manifestación el viernes para exigir el proceso «de los símbolos del antiguo régimen».
Informaciones del diario independiente Al Shoruk, según las cuales Mubarak estaría preparando una carta en la que presentaría excusas a los egipcios y entregaría sus haberes al Estado con la esperanza de obtener una amnistía, provocaron la cólera de numerosos egipcios, muchos de ellos presionaron desde la mítica plaza Tahrir.
Varios centenares se congregaron ayer para exigir un proceso al exjefe de Estado y decir «no a una reconciliación con asesinos y criminales».
El ejército, que dirige el país desde la renuncia de Mubarak, desmintió que tuviera la intención de amnistiarlo. Los militares habían dado en las últimas semanas la impresión de titubear en la intención de llevar ante la justicia al ex presidente, surgido de las filas del ejército.
Mubarak y sus hijos están actualmente en detención provisional. El exjefe de Estado se encuentra en el hospital de Sharm el Sheij, y Alaa y Gamal (quien se preparaba para ocupar el sillón de su padre cuando estallaron las revueltas) en la cárcel de Tora, en El Cairo.
El anuncio de su proceso «es una decisión esperada por los egipcios desde hace tiempo», afirmó Essam al Aryan, vicepresidente del Partido de la Justicia y la Libertad, surgido de los Hermanos Musulmanes.
«Las dos principales acu- saciones contra él, a saber la orden dada al ministerio del Interior y luego al ejército, que rechazó, de matar manifes- tantes y su política, que destruyó a Egipto y minó su posi- ción, equivalen a alta traición», dijo.
La fiscalía general pidió la semana pasada que el expresidente sea de nuevo examinado para establecer si su estado de salud posibilita su traslado a un hospital en una cárcel. El sábado, una fuente médica había indicado que estaba deprimido y requería atención psicológica.
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25/May/2011
El País