Hamas y la paz con Israel son antónimos

12/May/2014

La República

Hamas y la paz con Israel son antónimos

La República
Esta semana el Estado de Israel festejó su 66 aniversario en un nuevo escenario. Mientras que el presidente israelí, Shimon Peres, afirmaba desear que su país pueda lograr “lo antes posible” la paz con todos los Estados árabes, el movimiento islamista palestino Hamas, en el poder en la vecina Franja de Gaza, reiteraba que no reconoce la existencia de Israel y rechazaba las condiciones del Cuarteto de Medio Oriente.
El histórico líder laborista israelí recordó que su país tiene “ya la paz con dos países árabes y tenemos que conseguirla con todos los países árabes. Buscar la paz es un valor judío y debemos conseguirlo lo antes posible”, dijo. Peres, que hacía referencia a Egipto y a Jordania, que alcanzaron la paz con el Estado hebreo, respectivamente en 1979 y en 1994.
Sin embargo Hamas (acrónimo en árabe del Movimiento de Resistencia Islámica), que acordó con la Organización para la Liberación de Palestina (OLP) dirigida por Mahmud Abas, formar un gobierno de “consenso nacional” para preparar elecciones reiteró horas antes: “no reconoceremos la entidad sionista”, según Musa Abu Marzuk, número dos del Hamas.
El reconocimiento de Israel es una de las condiciones de la “hoja de ruta” establecida en 2013 por el Cuarteto para Medio Oriente (Estados Unidos, Rusia, Unión Europea y ONU) para llegar a un acuerdo de paz.
Las otras dos condiciones del Cuarteto son la renuncia a la lucha armada y el reconocimiento de los acuerdos ya concluidos entre Israel y la OLP. Musa Abu Marzuk advirtió que el Hamas seguirá rechazando estas condiciones. “El Hamas rechaza las condiciones del Cuarteto ya que son una negación de una parte de los derechos de nuestro pueblo”, afirmó.
Irán, también aprovechó el aniversario de la independencia del Estado de Israel para aumentar la escalada en la región. El ministro de Relaciones Exteriores iraní, Mohamad Javad Zarif, afirmó que su diplomacia pragmática permitió aislar a Israel dentro de la comunidad internacional. “Nuestra política extranjera ha despojado a Israel de su calma y de su confort, y lo ha empujado hacia una posición reaccionaria y un aislamiento internacional”, aseguró el representante del régimen teocrático.
En el año 1947 la Organización de las Naciones Unidas aprobó el Plan de Partición del territorio para la construcción de dos estados para dos pueblos, un Estado Judío y uno Árabe, resolución que fue aceptada con beneplácito por la comunidad judía pero fue rechazada por los países árabes de la zona. El 14 de mayo de 1948, un día antes del fin del Mandato Británico, David Ben-Gurión, líder de la Organización Sionista Mundial, declaró la Independencia del Estado de Israel en la ciudad de Tel Aviv.
“La Tierra de Israel ha sido la cuna del pueblo judío. Aquí se ha forjado su personalidad espiritual, religiosa y nacional. Aquí ha vivido como pueblo libre y soberano; aquí ha creado una cultura con valores nacionales y universales”, dice la Declaración. Ben-Gurión declaró la Independencia de Israel bajo un retrato de Teodoro Hertzl, padre del sionismo político.
Hoy 66 años después, Israel una de las pocas democracias que existen en Medio Oriente, enfrenta un peligroso y complejo escenario. La OLP de Mahmud Abas dio un golpe al proceso de paz que venía llevando adelante el incansable secretario de Estado norteamericano John Kerry. El pasado 24 de abril, Abas anunció que había alcanzado un acuerdo con Hamas, por el que se sellaba la reconciliación con Al Fatah, y se formaba un gobierno de unidad hasta unas elecciones que se celebrarán en seis meses. Al día siguiente, Netanyahu rompía unas negociaciones que estaban estancadas, pese a que aún había contactos para prolongar las conversaciones de paz.
Abu Mazen eligó a Hamas en lugar de la paz (con Israel). Quien elige a Hamas no quiere la paz, sostuvo Netanyahu. Hamas y la paz con Israel son antónimos, sostiene el analista Eli Cohen.
La convergencia táctica de Fatah y Hamas es también reflejo de la compleja interna en el mundo árabe. Para algunos expertos esto tiene más que ver con las luchas intestinas palestinas por el poder con la intervención de los países árabes, que con el proceso de paz con Israel. El motivo por el que han fracasado las conversaciones es que la política árabe, y no el proceso de paz, es la prioridad para los líderes palestinos y para los gobiernos de la región que buscan liderar en el Medio Oriente.
Pero cualquiera sean los motivos el acuerdo entre la OLP y Hamas es malo para el proceso de paz. Cualquier gobierno palestino debe comprometerse de forma inequívoca y explícitamente a la no violencia, el reconocimiento del Estado de Israel y aceptación de los acuerdos previos y las obligaciones entre las partes. Y esto, por lo pronto, no está en la agenda del grupo islámico Hamas.
El terrorismo como arma política
El informe anual sobre terrorismo que realiza la Secretaría de Estado estadounidense pone el foco en la auténtica estrategia de la organización terrorista palestina.
Hamas, según revela el informe, sigue siendo una organización que privilegia el empleo del terrorismo como arma política y que no va a desistir de intentar aniquilar a Israel por todos los medios posibles, así como a cualquier fuerza palestina que amenace su hegemonía.
En su informe anual sobre la actividad terrorista por países, el Departamento de Estado ha descubierto que las tácticas de Hamas siguen siendo las mismas que en años pasados: actos terroristas contra ciudadanos israelíes o soldados y, en menor grado, un constante aluvión de cohetes contra el sur de Israel; esfuerzos por marginar a sus enemigos políticos, por financiar sus actividades a través de empresas criminales y una escalada militar en términos cuantitativos y cualitativos (…).
En 2013, relata el informe, “Israel de nuevo ha tenido que enfrentarse a la amenaza terrorista de Hamas, los Comités de Resistencia Popular y la Yihad Islámica Palestina, particularmente desde Gaza pero también en la Margen Occidental”.
El Cuarteto de Oriente Medio (ONU, UE, EEUU y Rusia) ha hecho un llamamiento a Hamas para que abandone el terrorismo, reconozca el derecho de Israel a existir y respete los pasados acuerdos alcanzados con la OLP. El Congreso de EEUU va más allá, con una ley que exige al Capitolio suprimir la asistencia financiera a los palestinos en caso de que Hamas se una al gobierno palestino sin aceptar esos tres principios. “Es difícil ver cómo se puede esperar que Israel negocie con un gobierno que no cree en su derecho a existir”, sostuvo Jen Psaki, portavoz del Departamento de Estado de Estados Unidos.