Abril 09, 2012
El País publica una nota titulada: Un tiro en la boca para ‘lavar el honor’, en donde se describe la penosa situación a la que son sometidas las mujeres a causa de la estricta observación de la ley islámica, que ha encontrado en Hamás un impulso sin precedentes.
El artículo narra la historia de una joven de 22 años que, tras ser sorprendida con un muchacho que no era su marido, fue arrestada, aunque posteriormente liberada por la policía en Jan Yunis, una de las zonas más religiosas de la franja de Gaza.
No obstante, ante la ‘vergüenza’ que ese crimen supuso para la familia de la joven K.K. su tío la obligó a beber un herbicida. Posteriormente llevó a su sobrina al hospital, seguro de que ésta moriría, pero, cuando se recuperó, su tío le disparó en la boca, en pleno hospital.
Tras doble intento de asesinato a sangre fría por parte del tío de la joven, se le condenará por haber cometido un “crimen de honor”, las penas no suelen superar algunos cuantos meses en prisión. La pena máxima en Gaza por este tipo de crímenes es de apenas tres años.
Ley de 1936En Gaza, los asesinatos por honor están regulados por una ley que data de 1936, pero la mayoría de casos se resuelven entre las familias “a puerta cerrada”, según el artículo de El País, mientras que, en muchos casos, el asesinato se disfraza como un intento de suicidio.
El texto describe que la situación en Jan Yunis es similar al resto de la franja, donde la práctica totalidad de las mujeres visten el hiyab, tienen prohibido vivir solas y están sometidas a una estricta observación de las leyes islamistas, sobre todo a raíz de que la organización terrorista Hamás tomara el control de la franja en 2007.
Hamás defiende el islamismo radical, mientras las mujeres de Gaza viven sin derechos
16/Abr/2012
Revista de Medio Oriente