Uy Press
De nunca acabar
El gobierno sueco reconoció en un informe que durante un siglo persiguió, esterilizó, tomó bajo su custodia nuños y prohibió el ingreso al país por considerarlos “indeseables” a los gitanos.
Esterilización de personas, toma de custodia de niños romaníes y prohibición de la entrada a Suecia bajo la excusa de que eran ciudadanos «indeseables»; tales eran algunos de los múltiples tratos vejatorios que los gitanos romaníes padecieron durante más de un siglo en Suecia.
«La situación de los gitanos hoy en día está ligada a la historia y la discriminación a la que muchos fueron sometidos», se indica en el documento denominado «Libro Blanco», que fuera presentado la semana pasada por el gobierno sueco, en el cual se reconocen la discriminación y persecución a que se vio sometida la población de origen gitano.
Los romaníes eran «objetivo» para la esterilización al ser un «grupo no deseable en la sociedad», según documentos oficiales. Dividido en seis epígrafes, el informe tiene como objetivo «dar reconocimiento a las víctimas y sus familiares», así como «crear un entendimiento de la situación de la minoría romaní en la actualidad (…) poniendo de relieve los abusos que han sufrido en un contexto histórico y mostrando cómo los estereotipos y prejuicios se han desarrollado y se han transmitido de generación en generación, y cómo esto ha sido la base de la política gubernamental», ha reconocido el Ejecutivo sueco a través del Ministerio de Trabajo, el encargado de publicar este documento.
Para la elaboración de este informe, el Gobierno sueco se basó en entrevistas, material de archivo, informes de investigación, documentación y compilaciones de documentos y publicaciones oficiales.
El ministro de Integración, Erik Ullenhag, de la coalición de centroderecha, definió esas décadas de impunidad y racismo como «un período oscuro y vergonzoso de la historia sueca». Sus palabras coincidieron con un episodio que ilustra claramente la situación denunciada: el miércoles, una de las mujeres gitanas invitada a brindar su testimonio fue impedida de ingresar al área de desayuno del Hotel Sheraton.
Según el «Libro Blanco» presentado, los abusos siguieron un patrón creado hace ya siglos por las monarquías europeas: comenzaron con los censos que elaboraron los organismos oficiales para identificar a los ciudadanos gitanos que habitaban el país. Los primeros documentos oficiales los describían como «grupos indeseables para la sociedad» y como «una carga». Entre 1937 y 1974 el Estado sueco prescribió de las mujeres gitanas la realización de esterilizaciones, apelando al «interés de las políticas de población», tal como había hecho Australia con los aborígenes.
Gobierno sueco reconoce 100 años de persecución a los gitanos
02/Abr/2014
Uy Press