Gaza: cuando se tensan los hilos del caos

14/Ago/2018

Infobae- por Bryan Acuña

Gaza: cuando se tensan los hilos del caos

Los intentos de tirar abajo la valla de
separación entre Israel y Gaza, que generaron una cantidad considerable de
muertos y heridos en los enfrentamientos, más el lanzamiento de globos
incendiarios para producir caos en el sector israelí, sumado al lanzamiento de
cohetes contra territorios al sur del país, han ocasionado el temor de que se
pueda finalmente lanzar otra guerra como en el 2014, algo que por el momento se
descarta.
La periodista israelí Jana Beris, en una
conferencia con Ehud Yaari, periodista y experto en el mundo árabe, destacó dos
elementos que sin duda son claves acerca de los últimos acontecimientos en la
Franja de Gaza, principalmente el lanzamiento de cohetes desde territorio
palestino contra Israel.
Primero destaca la periodista que Hamas habría
tomado la decisión, en estos últimos días, de querer un arreglo con Israel que
incluya un período de tregua de largo plazo (Hudna, que podría tardar hasta una
década en el mundo perfecto, aunque sabemos que no ocurrirá). Pero destaca
Yaari que el líder palestino del Hamas, Yehya Sinwar, elegido en febrero de
2017, está decidido a hacerlo desde una posición de fuerza e intransigencia para
no mostrar «debilidad» con los otros jefes del enclave. Mostrar
debilidad en estos momentos no es buena propaganda de cara a intentar hacerse
con el poder total de las poblaciones palestinas. La respuesta sin duda será
responder fuego con fuego.
Por otra parte, y asociada a lo anterior, está
el interés de Hamas en generar una calma en un plazo considerable que le ayude
a concentrarse en reconstruir sus estructuras en Judea y Samaria (Cisjordania),
pensando en el día en que Abbas ya no esté más al frente del liderazgo
palestino y considerando la cantidad de «candidatos al trono» que
puede haber con influencia de actores externos. Es evidente según lo destacado
por el propio Yaari que eso le interese más que atormentar a los ciudadanos de
Sderot.
Se debe recalcar el detalle estratégico de la
situación con los palestinos principalmente con la Franja de Gaza y es lo que
en los análisis contemporáneos de las relaciones internacionales se puede
catalogar dentro del concepto de zonas grises lo que actúa alrededor de la
causa palestina.
En primer lugar y para no confundir a los
lectores, se debe dejar en claro que una zona gris es el espacio ubicado entre
la posición de una eventual solución a un conflicto en el marco jurídico
(legalidad) denominada como «zona blanca», y en una posición de
enfrentamiento armado abierto, o la denominada «zona negra».
En un artículo publicado en El Mundo (España)
en 2017 se explica que las acciones en las regiones grises tienen un objetivo
político específico que sería complejo por su naturaleza alcanzarlos por la vía
jurídica de la «buena fe», que es lo que regula las relaciones entre
los Estados, y en el caso puntual del Hamas esto es evidente por cuanto no
representan, según la Convención de Montevideo de 1933, a un Estado soberano e
independiente, sino una facción separatista de un gobierno fallido. Las
relaciones de «buena fe» son las que regulan que no haya medidas
coercitivas tanto económicas como militares y sociales que puedan ser críticas
y dañinas ante las consecuencias que genera. En el caso puntual palestino, las
acciones en zonas grises son más beneficiosas por su modo de comportamiento
intransigente de Hamas, porque además en el inconsciente colectivo hay una
noción de desproporcionalidad y de debilidad que favorece en la opinión pública
a los palestinos en relación con Israel.
También desprendido del artículo de El Mundo
se pueden enlistar algunas de las acciones estratégicas utilizadas en un
conflicto en zona gris que son variadas y aplicadas las teorías directamente en
el caso de la Franja de Gaza, considerando además que complementario a las
teorías de las zonas grises se fortalece el paradigma de los enfrentamientos de
la guerra irregular y guerra híbrida desarrollada en los últimos años.
-La subversión política. Busca generar un
ambiente de confusión, fracturas internas, así como complicar los procesos de
toma de decisiones, etcétera. En el caso de los últimos eventos desde la Franja
de Gaza, el gobierno israelí es empujado en un debate interno entre el ala dura
que llama a una respuesta militar contundente e inminente, en ocasiones hasta
considera lanzar una guerra total hasta lograr decapitar el liderazgo de Hamas
y someter así a los que causan conflicto.
Mientras, por otro lado, se podría decir que
en los últimos enfrentamientos los palestinos se han aprovechado de la
situación política interna israelí con una división considerable por parte de
los críticos de la ley del Estado nacional, que han utilizado lo recalcitrante
del debate como una forma de debilitar al actual gobierno de Benjamin
Netanyahu. Eso, al parecer, Hamas lo maneja muy bien y ha impulsado parte de
usar la posición de fuerza que maneja como propaganda interna para además
promover la agenda contra su enemigo israelí.
-La coerción económica. Es una herramienta del
hardpower y aplica a todo tipo de acciones que refuercen la presión política y
miliar. Esto viene pesando desde hace más de una década con respecto al bloqueo
económico que se ejerce sobre la Franja de Gaza tanto por parte de Israel como
de Egipto a través de una estrategia que ha buscado socavar la fuerza del Hamas
para devolver el poder a la Autoridad Nacional Palestina, o al menos impulsar
un gobierno de unidad que pueda relanzar el moribundo proceso de paz.
Este bloqueo en gran medida se ha ejercido en
detrimento de la población palestina de la franja costera, confirmando el poco
interés del liderazgo palestino en resolver la situación de sus ciudadanos,
sino que los transforma en parte de su mecanismo de empoderamiento ante la
opinión pública; un muerto palestino suma réditos desde el martirio. Otro
aspecto complementario a la idea anterior es lo evidente de que Hamas, a través
del financiamiento de países como la República Islámica de Irán o Qatar en otro
momento, se ha mantenido firmes en su intransigencia sin caer en devastadores
conflictos contra los israelíes como el ocurrido en 2014 (año de último
enfrentamiento). A diferencia de las carencias de la población, ellos pueden
vivir en la opulencia desvergonzada sin ver arriesgar su patrimonio o la
calidad de vida económicamente hablando.
-Las operaciones de influencia sobre la
opinión pública. Se crean relatos que deslegitiman al adversario y alimentan, a
través de informaciones sesgadas y desinformaciones, los prejuicios contra el
enemigo.
Evidentemente esta es la estrategia que se ha
gestado con mayor fuerza desde la denominada «Marcha del retorno» del
mes de marzo, utilizada como herramienta en los últimos tiempos de opinión
pública anti-israelí. Una batalla (la de los medios) que de todas maneras
Israel ha perdido desde hace varios años, desmintiendo además el mito falaz del
dominio mediático judío, aunque igual siga repitiéndose como mantra entre sus
detractores. Basta con leer el abordaje de las últimas operaciones de respuesta
de Israel contra posiciones palestinas hechas por CNN, El País (España) o la
BBC para notar la delirante desinformación con la que transmiten los hechos.
-Los hechos consumados. Suponen un desafío a
la forma de disuasión del adversario, quien busca a través de la provocación
una respuesta desmedida y altamente violenta que lo deslegitime tanto en la
opinión pública interna como lo hace también a través de la crítica exterior,
colocándolo como una entidad agresora e intransigente.
Ante este panorama, Hamas puede tensar la
cuerda lo suficiente aprovechando de un momento de cautela que el Estado de
Israel está viviendo. Ellos saben que este tipo de comportamiento no se va a
mantener por largo tiempo, pero mientras la posibilidad lo genere, sacarán
todos los réditos posibles. Les colabora en su guerra de desgaste, por supuesto
que deberán saber cuándo parar y eso lo harán conforme la opinión pública de
los detractores del gobierno sientan que ellos también se encuentran
amenazados.
El autor es licenciado en Relaciones
Internacionales de la Universidad Internacional de las Américas, especializado
en la temática de Oriente Medio.