Mahmoud Abbas, presidente de la Autoridad Palestina (ANP),
rechaza los acuerdos que se plantean para garantizar el alto al fuego entre
Israel y Hamas. Esto viene a generar un conflicto de intereses tanto para el
liderazgo egipcio como para los propios palestinos de Gaza ya que la oposición
de Abu Mazen está encaminada a su proyecto de “unidad nacional”, promoviendo el
desmantelamiento del aparato militar de Hamas y la unión de todos los clanes
palestinos en un gobierno de unidad. Sin embargo, los grupos palestinos que
lideran en Gaza en conjunto con Hamas se niegan a desarmarse.
El propio grupo islamista que gobierna Gaza, advirtió que no
desistirá de la resistencia armada pese a cualquier acuerdo de alto al fuego
que logre con los israelíes. Mahmoud Al Zahar cofundador y líder de la cúpula
del Hamas manifestó que “no existen condiciones con respecto al derecho a
continuar nuestra resistencia”. Esto asegura no solamente su rechazo a cumplir con
las demandas de la ANP, sino que además muestra la intención de asegurar su
supervivencia con el paso del tiempo en una eventual crisis militar contra
Israel.
Mientras tanto el Ministro de Defensa de Israel, Avigdor
Liberman se habría reunido con el Ministro de Exteriores de Qatar, Mohammed bin
Abdulrahman al-Thani, para hablar sobre la cuestión de Gaza. Entre los acuerdos
que se discutieron se habrá planteado la posibilidad que el gobierno de Doha
asuma los gastos energéticos del enclave en coordinación con Israel, mientras
que el pago de funcionarios públicos gazatíes se plantearía junto a Egipto. Lo
cual es solamente un proyecto inicial no comenzado.
A lo anterior se suma la propuesta de crear una isla
artificial frente a las costas de Gaza; muy parecido al proyecto planteado por
el Ministro de Transportes Israel Katz, para conformar un Hub de transportes
(plataforma logística de transportes) que beneficie a los ciudadanos palestinos
de Gaza. En el planteamiento negociado con Qatar incluiría una supervisión por
parte de Chipre y una unión de comercio que beneficie a este país mediterráneo,
Gaza por supuesto e Israel.
Lo anterior podría eventualmente alejar aún más a la
Autoridad Nacional Palestina de lograr un gobierno de unidad con las regiones
de Gaza y por el contrario gestar un cisma político palestino mucho más
profundo del ya existente. sumando los enfrentamientos que se comienzan a hacer
cada vez más manifiestos a lo interno de las cúpulas de la ANP que gobiernan desde
Ramallah, haciendo esfuerzos por lograr heredar la silla del poder que
eventualmente dejará vacante Abu Mazen.
Para Gaza, este impulso económico conversado entre Doha y
Jerusalén es muy necesario, contemplando la crisis humanitaria que la población
de la zona sufre por el bloqueo económico que les pesa desde hace más de una
década, pero sin duda con alta responsabilidad del desvío de recursos que los
altos funcionarios del Hamas realizan para mantener a la población en pobreza,
con productos básicos controlados y además el uso de materiales para la
beligerancia armada.
Se destaca lo interesante de la posición israelí de
conversar nuevamente con el gobierno qatarí, contemplando que las relaciones se
habían enfriado desde hace algunos años. Por otra parte se destaca que Israel
ha tenido también conversaciones con países árabes que hoy tienen
enfrentamientos contra Qatar, lo que llama la atención que Israel no está
contemplando poner todas sus “inversiones regionales” en acordar solo con una
parte, sino que diversifica sus contactos, por indirectos que sean, pero que le
son altamente útiles, así como acuerda hoy con Rusia y Estados Unidos en
condiciones funcionales para sus intereses nacionales.
Esto sin duda deja dos elementos que deben ser motivo de
análisis: primero que Hamas saca del juego a Gaza del Acuerdo de Dos Estados
con Israel, ya que la separación que experimenta con la Margen Occidental en
temas políticos podría aislarlos de una solución bilateral. Sin embargo esto
podría cambiar si el poder de los líderes de Gaza también llegara a tomar
fuerza en Ramallah ya que se conoce que además de la pugna interna de la ANP,
Hamas busca reactivar su activismo en la otra región palestina a través de
clanes y células que podrían alinearse.
De darse esta lucha interna ampliada más allá que las
diferencias de la ANP, sumando una participación activa de Hamas, metería en el
juego también el liderazgo regional, ya que la agenda palestina es
mediáticamente apetecida y habrá fuertes diferencias para hacerse con el control.
Esto pondría en competencia a los países árabes, la República Islámica de Irán
y Turquía en ser los propietarios de esa importante ficha geopolítica.
Israel sin duda quedará en el fuego cruzado de las
posiciones beligerantes y conciliadoras palestinas, quienes jugarán la carta de
las relaciones con el gobierno israelí para asegurar votos favorables, tanto
entre los líderes de los principales clanes palestinos como de los poderes
regionales, quienes vienen con un liderazgo hegemónico “bajo el brazo” que les
dé un soporte político sustancial.
Fuego cruzado Ramallah – Gaza
29/Ago/2018
Aurora Digital- por Bryan Acuña