Francia y Alemania conmemoran juntos la I Guerra Mundial cien años después

04/Ago/2014

RTVE

Francia y Alemania conmemoran juntos la I Guerra Mundial cien años después

Hollande resalta que los
pueblos enemigos pueden reconciliarse con los años

Para el líder galo ambos
países sirven de ejemplo para la Franja de GazaEl presidente de Francia,
François Hollande, y el de Alemania, Joachim Gauck, han conmemorado este
domingo el centenario del inicio de la Primera Guerra Mundial con una ceremonia
conjunta en el pico Hartmannswillerkopf, que constituyó uno de los puntos clave
de los combates de esa contienda en la región de los Vosgos.
Ese puesto de observación
que domina la llanura de Alsacia, en el noreste de Francia, llegó a cambiar de
bando ocho veces entre diciembre de 1914 y de 1915 y vio morir a al menos
30.000 soldados de ambos países.
Los dos mandatarios
reflejaron con un apretón de manos y un largo abrazo la reconciliación y, tras
una ceremonia militar, colocaron la primera piedra del que será el primer museo
franco-alemán dedicado a la Gran Guerra, que abrirá sus puertas en 2017.
Hollande y Gauck
descendieron a la cripta que alberga los restos de 12.000 soldados desconocidos
y subieron también los 560 peldaños que antiguamente conducían a los soldados a
la primera línea del frente y que actualmente, según destacan las autoridades
turísticas locales, permiten recordar «el horror de los combates».
A los descendientes de
quienes lucharon en esa batalla les corresponde «recordar el
calvario» que estos atravesaron «para entender mejor la barbarie e
impedir su vuelta», dijo Hollande el día en que se cumplen 100 años de la
declaración de guerra de Alemania a su país.
Ejemplo para Gaza
La historia de las dos
naciones, según indicó, «demuestra que la voluntad siempre puede triunfar
sobre la fatalidad, y que poblaciones que son vistas como enemigas hereditarias
pueden reconciliarse» con el tiempo.
«Qué otro mensaje
más bello podemos entregar hoy a aquellos que se desesperan con el proceso de
paz en Oriente Próximo. (…) Esta es la imagen que debemos dar a todos los
pueblos que se interrogan sobre el futuro y que siguen combatiendo todavía
hoy», afirmó el presidente francés.
Hollande puso esa
reconciliación de ejemplo concreto para el conflicto palestino-israelí, y
destacó que con esa ceremonia no se quiere reabrir heridas ni caer en la
nostalgia, sino hacer un llamamiento a la unión y a la movilización «ante
otras amenazas».
El encuentro, sobrio,
sirvió igualmente de homenaje a la Unión Europea (UE) y a sus logros, pero
también de advertencia ante los desafíos que sus integrantes tienen pendientes.
La UE «consiguió
reunificar el continente en la democracia, abrió un mercado, introdujo una
moneda y todavía hoy es una aventura excepcional en la historia de la
humanidad, pero, al mismo tiempo, no ha aportado la prosperidad esperada»,
señaló Hollande.
En su opinión, esta
«se ve contestada no por lo que es, sino por lo que no es», y
«para que vuelva a ser un ideal debe ofrecer una perspectiva de empleo, de
educación, de saber».
Una época «terrible»
y «sombría»
Tanto Hollande como Gauck
destacaron el rol que juegan sus naciones en la consecución de ese objetivo, y,
en el recuerdo de «una de las épocas más terribles y sombrías» de su
historia, en palabras de este último, hicieron hincapié en cómo sus dos países
han aprendido a superar su «antagonismo» para complementarse.
Los dos presidentes, que
han almorzado en el albergue de Molkenrain, inmortalizado por el cineasta
francés François Truffaut en su película Jules et Jim, proseguirán este lunes
las conmemoraciones en el acto que se celebrará en Lieja, al este de Bélgica.
Esa nueva ceremonia
escenificará la reconciliación de los bandos con la presencia de decenas de
mandatarios, entre la que destaca la del rey Felipe VI en representación de
España, junto a los monarcas belgas, los duques de Cambridge o el presidente de
Austria, Heinz Fischer.