La flamante embajadora de
Israel en Uruguay, Nina Ben-Ami, se mostró molesta por las declaraciones del
presidente José Mujica, quien calificó a la ofensiva israelí sobre Gaza como
«un genocidio».
La representante
diplomática aseguró que estas no son «palabras de un amigo» y pidió a
Uruguay que cuide su lenguaje. «Somos países amigos que estamos yendo por
un camino difícil», dijo la embajadora y aseguró que una de sus misiones
en Uruguay es mostrar la perspectiva israelí del conflicto. Aseguró que el
gobierno uruguayo está mal informado o tiene una opinión diferente sobre la
ofensiva y adelantó que le planteará el tema al presidente Mujica.
-¿Qué opina del
comunicado emitido la semana pasada por la Cancillería uruguaya en donde se
sostiene que los ataques israelíes a la Franja de Gaza podían llegar a
constituir crímenes de guerra?
-Creo que el gobierno
uruguayo está mal informado o tiene una opinión diferente sobre el asunto. Se
está llevando adelante una guerra pero es Hamas el que está cometiendo crímenes
de guerra. Es un doble crimen. Se están escondiendo detrás de su propia
población civil, colocando cohetes en escuelas, mezquitas y hospitales. Y, a su
vez, está intentando matar a la población civil israelí, bombardeando
indiscriminadamente hasta donde los misiles les permita. Los cohetes de Hamas
están llegando más y más lejos. No atacan solamente la zona cercana a la Franja
de Gaza. Llegan a Tel Aviv, Jerusalén a Haifa. Cinco millones de israelíes de
un total de siete millones, el 70% de la población, están bajo amenaza de los
cohetes.
-¿De qué trató la reunión
que mantuvo con el canciller Luis Almagro el pasado viernes?
-Se suponía que era un encuentro
protocolar para presentar una copia de mis cartas credenciales como nueva
embajadora. Pero, dado el escenario, también discutimos acerca de la situación
en Israel y de las declaraciones emitidas el día anterior a que yo llegara (ver
página A5), que fueron realmente decepcionantes para el gobierno de Israel
(…) Yo esperaba que a través del diálogo pudiéramos recomponer las cosas,
porque este tipo de lenguaje es realmente problemático para nosotros.
-El presidente José
Mujica calificó de «genocida» la acción militar de Israel en la
Franja de Gaza. ¿Qué opina al respecto?
-Estamos profundamente
perturbados y disgustados por los dichos del presidente. «Genocidio»
es una palabra muy delicada, especialmente para el pueblo judío y para la gente
de Israel. Lo que Israel está haciendo es tratar de defender a su población
civil y tratar de causar el mínimo daño posible a los civiles palestinos. Eso
es lo opuesto al genocidio. Si hay alguien que lo está cometiendo es Hamas.
Ellos están tratando de matar a la mayor cantidad de personas posible en
Israel.
-¿Tiene planeado reunirse
con el presidente Mujica para discutir el tema?
-El protocolo diplomático
indica que tengo que presentar las cartas credenciales primero al ministro de
Relaciones Exteriores y luego el presidente me otorga un día para que le
presente oficialmente mis cartas credenciales. Espero que sea pronto, en las
próximas semanas, y tener oportunidad de encontrarme con él.
-¿Y qué le planteará al
presidente en ese momento?
-Yo estoy perturbada por
las declaraciones del presidente, profundamente perturbada y consternada porque
no es el lenguaje de un amigo. No esperaba que en un país amigo utilizaran ese
lenguaje, especialmente cuando estamos luchando contra una organización
terrorista que está realmente cometiendo genocidio. Quizá esté mal informado.
Esperamos un diálogo diferente y otro lenguaje entre el gobierno uruguayo y el
de Israel.
-El canciller Almagro
dejó entrever la posibilidad de llamar a consulta al embajador de Uruguay en
Israel, Bernardo Greiver. ¿Peligra la relación diplomática entre ambos países?
-Espero que no porque
creo que Uruguay e Israel son países amigos. Uruguay fue uno de los primeros
países con los que Israel tuvo relaciones diplomáticas. El cuarto embajador que
Israel tuvo en el mundo fue aquí, en Montevideo. Hay muchos uruguayos viviendo
en Israel, conozco al embajador Greiver muy bien, creo que está haciendo un
trabajo muy importante para Uruguay y espero que mantengan esa vía de
comunicación abierta.
-¿El gobierno de Israel
puso en duda su estadía en Uruguay?
-No, para nada.
-¿Cómo define la
situación actual entre Uruguay e Israel?
-Somos países amigos que
estamos yendo por un camino difícil debido a los dichos de los últimos días.
Pero quiero ser optimista y pensar que podremos superar esto para continuar con
nuestro diálogo.
-¿Qué instrucciones le
dio el gobierno de Israel antes de instalarse en Uruguay?
-Como cualquier embajador
de Israel, mi misión es construir una relación con el gobierno de Uruguay y los
uruguayos. La relación bilateral entre ambos países es muy larga y fuerte.
También vengo a intentar explicar qué es lo que está sucediendo en Israel e
intentar que los uruguayos entiendan nuestra perspectiva sobre la situación de
Israel.
-¿Le dieron algún consejo
sobre la crisis diplomática actual?
-No. Estamos trabajando
intensamente y para mi es importante encontrarme con políticos, periodistas y
líderes de opinión, intentando estar disponible como una voz para la gente de
Israel, que está pasando por un momento muy difícil. Y me toca en lo personal.
Mi sobrino fue llamado al Ejército. Cuando despertaba a mi hijo a las dos de la
mañana en Israel para llevarlo al refugio antimisiles, lloraba y me pedía venir
a Uruguay porque aquí no hay bombas. Yo le decía: «No te preocupes, vamos
a ir pronto». Es un drama humanitario. Vemos habitualmente el drama del
lado palestino y ahora queremos mostrar algunos de los dramas del lado israelí.
-¿Cómo responde a los que
critican a Israel por los ataques cometidos a civiles, como el ocurrido la
pasada semana en una escuela de la ONU?
-Les digo que Israel está
en una situación donde sus civiles han sido bombardeados casi a diario durante
los últimos 13 años. Está siendo bombardeado por un territorio al que nosotros
abandonamos. Tomamos a toda nuestra gente y le dejamos a Palestina una tierra para
que sean libres y tengan un nuevo país. Y, en lugar de tener un paraíso
turístico como es Gaza, tenemos un ancla terrorista. El cemento que la
comunidad internacional envió para construir casas está siendo usado para
construir túneles para atacar a Israel.
-Israel está en el top
ten de los mercados uruguayos, ¿cómo puede afectar el conflicto diplomático
actual esta relación comercial?
-Lo veremos. Es muy
temprano para saber qué sucederá exactamente.
-¿Cree que la relación
diplomática entre Uruguay e Israel pueden mejorar?
-Espero que sí. Haré todo
lo posible para lograrlo.
-¿Cómo cree que terminará
el conflicto entre Israel y Hamas?
-Si Hamas decide que tuvo
suficiente y detiene los ataques, el conflicto va a terminar. El primer
ministro Benjamin Netanyahu lo dijo hoy: cuando nuestra población deje de ser
bombardeada con cohetes, nos detendremos. Israel quiere vivir en paz. Estamos
en paz con nuestros vecinos, con Jordania, con Egipto y en relativa buena
relación con la Autoridad Palestina. Pero Gaza está bajo control por los
extremistas de Hamas que están sembrando el pánico.
«Gobierno alienta el
sentimiento antisemita»
La flamante embajadora de
Israel en Uruguay, Nina Ben-Ami, dijo a El País que, de existir antisemitismo
en Uruguay, este se pudo ver exacerbado por las polémicas declaraciones de
miembros del gobierno. «Recién llegué al país así que no recibí aún
ninguna denuncia personalmente. Sin embargo, imagino que si hay algún
sentimiento antisemita, este se puede haber visto alentado por las declaraciones
poco cuidadosas e irresponsables». «Acusar a Israel de crímenes de
guerra o genocidio es exagerado, extremista. Es importante -y se lo dije al
canciller Luis Almagro- ser cuidadoso con el lenguaje para no empeorar la
situación», aseguró. Ben-Ami dijo que si hubiera brotes de antisemitismo
en Uruguay, el gobierno se encargará de controlarlo. «Por lo que puedo
ver, los uruguayos son abiertos, cálidos y amistosos», dijo.