Musulmanes radicales en
España han lanzado una campaña de medios de comunicación sociales destinada a
generar apoyo para el grupo jihadista Estado Islámico [EI].
La campaña incluye
carteles con imágenes de famosos hitos y monumentos españoles impresos con
consignas en árabe como “Todos somos Estado Islámico” y “Viva el Estado
islámico”.
Un cartel incluye una
imagen del medieval islámico Palacio de la Aljafería en la ciudad española de
Zaragoza y la bandera negra asociada al EI. Otro utiliza una imagen de la
famosa playa de La Concha, en la ciudad vasca de San Sebastián. Y otro incluye
una imagen de la estatua de Jesucristo en el Monte Urgull en San Sebastián, con
las palabras árabes “País Al-Andalus” en lugar de “País Vasco”.
[Una foto en tweeter de
un partidario del Estado Islámico sosteniendo la bandera negra de EI de la
jihad al frente del Palacio de la Aljafería en Zaragoza.
Al-Andalus es el nombre
árabe dado a las partes de España, Portugal y Francia que fueron ocupadas por
los conquistadores musulmanes (también conocidos como los moros) de 711 a 1492.
Sin embargo, como el país vasco está rodeado de montañas, los moros nunca
lograron ocuparlo.
La campaña de carteles
viene después de que los jihadistas del EI produjeron un video en el que juran
liberar al-Andalus de los no musulmanes y hacerlo parte de su nuevo califato
islámico.
El video muestra a un
jihadista hablando en español con un fuerte acento norafricano. Él dice:
“Le digo a todo el mundo
como una advertencia: Vivimos bajo la bandera islámica, el califato islámico.
Moriremos por ella hasta que liberemos esas tierras ocupadas, desde Yakarta
hasta Andalucía. Y declaro: España es la tierra de nuestros antepasados y la recuperaremos con el poder de Allah”.
Musulmanes radicales (y
muchos musulmanes moderados) creen que todos los territorios musulmanes
perdidos durante la Reconquista Cristiana de España siguen perteneciendo al
ámbito del Islam. Afirman que la ley islámica les da el derecho de volver allí
y restablecer el dominio musulmán.
En los últimos años, el
regreso del “ocupado” Al-Andalus al redil del Islam se ha convertido en una
obsesión para los musulmanes de todas las tendencias, y los llamamientos a
reconquistar al-Andalus se han vuelto más frecuentes y más estridentes.
Al comentar sobre el
último video, el Secretario de Estado para la Seguridad de España, Francisco
Martínez, dijo que la policía española permanecía “vigilante” frente a una
“grave” amenaza jihadista.
Mientras tanto, las
autoridades marroquíes han advertido a la policía española que algunos de los
más de 3.000 jihadistas marroquíes que combaten en Siria e Irak están empezando
a regresar a sus hogares, y que muchos de ellos son propensos a intentar infiltrarse
en el territorio continental español a través de los enclaves españoles del
norte de África de Ceuta y Melilla.
El ministro del Interior
marroquí, Mohamed Hassad, identificó recientemente a 1.221 ciudadanos
marroquíes que se han unido a grupos jihadistas en Siria e Irak, así como a
otros 2.000 marroquíes étnicos que son ciudadanos de otros países, incluyendo
España.
Fuerzas antiterroristas
españolas y marroquíes han incrementado sus esfuerzos para romper las células
jihadistas que han estado proliferando en ambos países.
El 14 de agosto, nueve
miembros de una célula de reclutamiento para el EI fueron arrestados en el
norte de Marruecos, no muy lejos del enclave español de Ceuta en el norte de
África.
Los arrestos se
realizaron en las ciudades marroquíes de Fez, Tetuán y Fnideq, en lo que el
Ministerio del Interior español dijo que fue una operación de inteligencia
conjunta entre las policías anti terrorista marroquí y española.
Todos los detenidos son
ciudadanos marroquíes, varios de los cuales hicieron repetidos viajes a Ceuta
para reclutar jihadistas y recaudar apoyo financiero para el EI.
“Los jihadistas
reclutados por la célula recibieron instrucción en el manejo de armas, montaje
y colocación de artefactos explosivos y robo de autos, con el fin de participar
en ataques terroristas suicidas o para luchar en zonas de conflicto”, informó
en una declaración el Ministerio del Interior español.
Se cree que algunos de
los reclutados por la célula han participado en decapitaciones en Siria e Irak.
La policía dice que también están examinando las computadoras y dispositivos de
almacenamiento de datos para determinar si había planes para llevar a cabo un
ataque terrorista en suelo marroquí.
El 4 de agosto, una mujer
española de 19 años de edad y una joven española de 14 años de edad fueron
arrestadas en Melilla sólo días antes de que debían unirse a la jihad en Siria.
Son las primeras mujeres españolas a las que se les impidió convertirse en
jihadistas.
“Ambas estaban tratando
de cruzar la frontera a Marruecos con el objetivo de ponerse en contacto con la
red que las llevaría inmediatamente a una zona de conflicto entre Siria e
Irak”, dijo el Ministerio del Interior español en un comunicado.
La de 19 años de edad fue
puesta en libertad después de entregar su pasaporte. La de 14 años de edad –
que la policía dice que parecía “completamente convencida” de que estaba
haciendo lo correcto convirtiéndose en jihadista – está actualmente en un
centro de detención juvenil donde no tiene acceso a Internet. Los padres de la
chica dijeron que se había radicalizado recientemente después de pasar un
tiempo leyendo atentamente páginas web jihadistas.
En junio, la policía
española de Madrid arrestó a diez personas (ocho marroquíes, un argentino y un
búlgaro) imputándolos de ser miembros de una red internacional que reclutaba
jihadistas para el EI.
El cabecilla era un
ciudadano marroquí de 47 años de edad llamado Lahcen Ikassrien, que fue
arrestado en Afganistán en 2001, y puesto en libertad después de tres años y
medio en Guantánamo. En julio de 2005, el gobierno de EE.UU. lo entregó a
España, donde enfrentó cargos de cooperar con al-Qaeda. En octubre de 2006, la
Corte Suprema española lo absolvió por considerar que no existía ninguna
evidencia firme de sus vínculos con el grupo terrorista.
Ikassrien, que vive en
Madrid, fue parte de una célula dirigida por Abu Dahdah, un español de origen
sirio condenado en España a una pena de prisión de 27 años por su participación
en los los ataques del 11 de septiembre de 2001, y por ser uno de los
fundadores de al-Qaeda en España. En febrero de 2006, la Corte Suprema española
redujo a 12 años la pena de Abu Dahdah, porque dijo que su participación en la
conspiración del 11-S no estaba probada. Fue liberado en mayo de 2013.
En mayo, la policía
española desbarató en Melilla una célula que supuestamente reclutó a 26
jihadistas (24 marroquíes y 2 españoles) para grupos de al-Qaeda que combaten
en Libia y Mali. Los seis miembros de la célula son ciudadanos españoles. Uno
de ellos, Benaissa Laghmouchi Baghdadi, es el primer jihadista español que se
sabe ha regresado de los combates en Malí. La policía dice que la célula usó
plataformas de medios de comunicación sociales como “Sharia4Spain” para
reclutar jihadistas.
En marzo, las policías de
España y Marruecos arrestaron a siete presuntos jihadistas que pertenecían a la
célula que opera en la ciudad sureña española de Málaga. Cuatro de los
sospechosos fueron arrestados en España y los otros tres en Marruecos.
Funcionarios españoles dijeron que la célula era una de las más grandes de su
tipo en Europa y responsable del reclutamiento de más jihadistas que cualquier
otra red descubierta en España hasta el momento.
El sospechado cabecilla
de la célula es un español en silla de ruedas, convertido al Islam, llamado
Mustafa Maya Amaya. Maya, de 51 años, nació en Bruselas después que sus padres
españoles se trasladaron a Bélgica en la década de los años 1960 para buscar
trabajo allí. Después de convertirse al Islam, cambió su nombre de pila de
Rafael a Mustafa.
La policía dice que Maya
– que mantiene estrechos vínculos con las células jihadistas en Bélgica,
Francia, Indonesia, Libia, Malí, Marruecos, Túnez, Turquía y Siria – es
sospechoso de reclutar a decenas de voluntarios jihadistas en Internet y,
después de un cuidadoso proceso de selección, enviarlos a unirse a
organizaciones terroristas en Medio Oriente y África del Norte.
La operación encubierta
se llevó a cabo el 14 de marzo, apenas tres días después de que España
conmemoró el décimo aniversario de los atentados de Madrid de 2004, que mataron
a 191 personas e hirieron a cerca de 2.000. Desde entonces, han sido detenidos
en España más de 470 sospechosos extremistas islámicos, según el Ministro
Español del Interior, Jorge Fernández Díaz.
“Está claro que España
forma parte de los objetivos estratégicos de la jihad global”, dijo Fernández
Díaz en la víspera del aniversario. “No somos los únicos, pero estamos en sus
miras”.
Soeren Kern es Miembro
Senior en el Instituto Gatestone con sede en Nueva York. También es Miembro
Senior de Políticas Europeas en el Grupo de Estudios Estratégicos con sede en
Madrid
Estado islámico: “Recuperaremos España”
20/Ago/2014
Por Israel, Soeren Kern Fuente: gatestoneinstitute.org