Crecieron en Siria, Afganistán y Somalia y son capaces de ubicar a Israel en un mapa, pero muchos de los jóvenes refugiados en Suecia no han oído nunca hablar del Holocausto.
«Los alumnos acosaban a uno de mis profesores. Es judío y se burlaban de él constantemente», cuenta Nergis Resne, de 19 años y de padres turcomacedonios.
Ella integró la asociación «Jóvenes contra el Antisemitismo y la Xenofobia» creada por Shiavosh Derakthi en Malmö (sur de Suecia), la ciudad natal del futbolista Zlatan Ibrahimovic donde uno de cada tres habitantes nació en el extranjero. Pese a las amenazas en internet, organiza actos para sensibilizar a los jóvenes sobre el genocidio de los judíos.
«Una parte de ellos viene de dictaduras, de zonas de guerra, con opiniones antisemitas, homófobas y contra las mujeres», explica este joven de 27 años oriundo de Irán y galardonado en 2013 con el premio Raoul Wallenberg, creado en homenaje al diplomático sueco que salvó a miles de judíos húngaros.
La comunidad educativa se topa con prejuicios, «fake news» y teorías conspirativas en las redes sociales, asegura Shiavosh Derakthi, mostrando a modo de ejemplo una cuenta de Facebook.
«Lo más popular de ellas es sin duda YouTube», plataforma usada tanto por la extrema derecha radical como por el islam fundamentalista para hacer propaganda, explica Jonathan Leman, investigador en la fundación Expo.
Esta fundación creada por el difunto escritor Stieg Larson, autor de la trilogía policial Millenium, acaba de editar un manual para ayudar a los profesores a combatir todo tipo de antisemitismo.
En 2016 nueve de cada diez profesores, de una muestra de 100, consultados por Expo declaraban tener que hacer frente a teorías conspirativas, como que los judíos controlan el mundo y que el Holocausto no ocurrió.
El imán y el rabino
El «Foro para la historia viviente» de Estocolmo usa los testimonios como medio de enseñanza de la historia de los judíos de Europa.
A dos pasos de Expo, en el casco antiguo de Estocolmo, donde suelen desfilar los neonazis, Ingrid Lomfors recibe a miles de estudiantes en el «Foro para la historia viviente». Aquí el método para aprender y enseñar es el testimonio en vez de las lecciones de moral.
«El año pasado tuve una conversación interesante con tres chicas musulmanas sobre Ana Frank», la adolescente judía alemana que escribió un diario antes de morir tras ser deportada, explica Ingrid Lomfors.
«No sabían nada de Ana Frank, vieron la exposición. Y al final dos de ellas me dijeron que se habían identificado con ella, a causa del encierro, de la amenaza constante, de la persecución, de no saber si estarían vivas al día siguiente».
En Malmö, un imán, Salahudin Barakat, y un rabino, Moshe-David HaCohen, fundaron el proyecto Amanah para reunir a las dos comunidades durante festivales y lecturas.
Perfil bajo
Según el último informe del Consejo de Prevención de la Delincuencia de 2016, el 3% de los delitos declarados y vinculados a la pertenencia religiosa, étnica, política o sexual son de carácter antisemita, para una población estimada entre 15.000 y 20.000 judíos sobre 10 millones de habitantes.
En diciembre de 2017, unos jóvenes migrantes originarios de Siria y de los territorios palestinos atacaron una sinagoga de Gotemburgo (sudoeste) con cócteles Molotov, sin causar heridos.
En las demandas registradas por la policía no se aprecia sin embargo un aumento significativo de actos antisemitas pese a que el país acogió a 400.000 migrantes desde 2014.
En 2016, los delitos islamófobos declarados eran mucho más numerosos (más del doble) y las mezquitas y centros para solicitantes de asilo fueron blancos de atentados.
Por prudencia, «muchos (judíos) optan por mantener un perfil bajo en el espacio público. Por ejemplo a veces esconden un colgante con la estrella de David bajo la camisa o se quitan la kipá en cuanto salen de la sinagoga», afirma el portavoz de los judíos de Malmö, Fredrik Sieradzki.
El gobierno prometió en enero medios adicionales para «permitir a los jóvenes acudir a los lugares conmemorativos» del Holocausto. Y Suecia acogerá en 2020 una conferencia internacional sobre el genocidio.
Enseñar el Holocausto a los «nuevos suecos»
07/Mar/2019
AFP