La insuficiencia cardíaca es la incapacidad
del corazón de bombear sangre en los volúmenes adecuados para satisfacer las
demandas del metabolismo; si lo logra, lo hace a expensas de una disminución
crónica de la presión de llenado de los ventrículos cardiacos. Es un síndrome
que resulta de trastornos, bien sean estructurales o funcionales, e interfieren
con la función cardíaca.
No debe confundirse con la pérdida de latidos,
lo cual se denomina asistolía, ni con un paro cardíaco, que es cuando la
función normal del corazón cesa, con el subsecuente colapso hemodinámico, que
lleva a la muerte.
Debido a que no todos los pacientes cursan
consobrecarga de volumen en el momento de la evaluación inicial o revaluaciones
subsiguientes, se prefiere el término insuficiencia cardíaca por sobre el más
anticuado término insuficiencia cardíaca congestiva.
La insuficiencia cardíaca es una enfermedad
común, costosa, incapacitante y potencialmente mortal. En los países
desarrollados, alrededor del 2% de los adultos sufren de insuficiencia
cardíaca, pero aumenta en los mayores de 65 años a 6-10%. Es la principal causa
de hospitalización en personas mayores de 65 años.
Sobre todo debido a los costos de
hospitalización la IC se asocia con un alto gasto en salud, los costos se han
estimado en el 2% del presupuesto total del Servicio Nacional de Salud en el
Reino Unido, y más de $ 35 mil millones en los Estados Unidos.
La insuficiencia cardiaca se asocia con una
significativa reducción de la actividad física y mental, resultando en una
calidad de vida notablemente disminuida.
Con la excepción de la insuficiencia cardíaca
causada por condiciones reversibles, el trastorno por lo general empeora con el
paso del tiempo. Aunque algunas personas sobreviven durante muchos años, la
progresión de la enfermedad se asocia con una tasa de mortalidad general anual
del 10%
Vectorious Médicas de Tel Aviv ha cerrado
recientemente una ronda de financiamiento de USD 5 millones para el desarrollo
de un implante sensorial hemodinámico inalámbrico en miniatura de monitoreo que
va a hacer sus primeros ensayos en humanos. Entre los inversores se encuentra
el Centro de Innovación Global Cardiovascular de la Clínica Cleveland.
“Nuestra solución hará el seguimiento diario
de rutina para pacientes con insuficiencia cardíaca congestiva y sus médicos,
de forma similar al que se hace con la glucosa para los pacientes de diabetes”,
predice el cofundador y director ejecutivo Oren Goldshtein.
Un innovador, implante miniaturizado, permite
la monitorización de la presión de la aurícula izquierda con información
precisa, indicación fisiológica diaria y optimizado del manejo del paciente.
Con sólo pulsar un botón, los pacientes con
implante Vectorious obtendrían una lectura de la presión de la aurícula
izquierda del corazón, lo que permitirá un ajuste óptimo de su tratamiento
médico.
Un sofisticado sistema y a la vez simple y
conveniente de adquisición de datos y transmisión que fomenta el seguimiento
médico a largo plazo.
El implante miniatura es colocado a través de
un procedimiento mínimamente invasivo de bajo riesgo y hace que las
complicaciones a largo plazo se vean reducidas.
Tomó cerca de cuatro años desarrollar el
primer modelo de trabajo del dispositivo Vectorious, y se espera que sea
probado este año, en colaboración con cardiólogos estadounidenses e israelíes.
La compañía de 10 personas tiene una filial en Ohio para supervisar esta nueva
etapa. Goldshtein cree la infraestructura de la tecnología tendrá otras
aplicaciones adicionales más delante.
Empresa israelí desarrolla implante para el monitoreo de insuficiencia cardíaca.
07/Abr/2015
Latam Israel