Las calles de Nazaret, la principal ciudad de
población árabe del norte de Israel, no reflejan que ya este martes el país va
a las urnas. Pero el 20% de la ciudadanía son árabes y todos tienen derecho a
voto. Están representados desde hace décadas en el Parlamento israelí y si bien
sus críticas a las políticas oficiales son duras, las manifiestan en alta vo ,
desde el propio podio de oradores de la Kneset.
En Nazaret, casi no vimos carteles de
propaganda y cuando nos cruzamos con Amir Asawi, un joven que viste los colores
del partido comunista Hadash, es toda una original excepción.
«Esto es viejo, de las elecciones
anteriores», ríe antes de seguir su marcha.
Pero a pesar de la atmósfera por ahora
bastante dormida, se está haciendo historia.
Por primera vez en la historia del Estado de
Israel, los partidos árabes se unieron para presentarse a las elecciones en el
marco de una lista única. Este será también su nombre: «Al Qáema
al-mushtáraka», que traducido del árabe significa «La Lista
unificada». Está compuesta por candidatos de los cuatro partidos que la
conforman, en su enorme mayoría árabes, pero también algunos judíos, un
cristiano y un druso. Los judíos llegan, como es tradición, del partido
comunista Hadash-que siempre fue un partido judeo-árabe-y por primera vez,
también de Balad.
El Canciller AvigdorLiberman, que suele chocar
y criticar abiertamente a los diputados árabes por sus posturas, acusándolos de
ser «una quinta columna», sostiene que «lo único que puede unir
a los comunistas y al partido islámico, es su odio a Israel». Según
Liberman, » si hablaran en los países árabes contra los gobiernos locales,
como lo hacen desde el propio parlamento israelí contra Israel, irían
presos».
La gran esperanza de la nueva lista, es que la
unidad permita aumentar el peso parlamentario de la ciudadanía árabe, pasando
de 11 diputados como tienen hoy, a no menos de 14 ó 15.
«Esto podría significar que nos
convertimos en los líderes de la oposición», nos dijo Aida Tumah, miembro
de Hadash y candidata en la nueva lista. «Podríamos llegar a ser la
tercera fuerza política del país».
Ello dependerá más que nada del porcentaje de
participación en las elecciones. En las últimas, hace aproximadamente dos años,
el 56% de los ciudadanos árabes con derecho a voto llegaron a las urnas.
«Esperamos que esta vez lo haga no menos del 70% «, asegura la
diputada HaninZoabi, de Balad, que vuelve a ser candidata también en estas
elecciones. «Es probable que así sucede, porque la nueva lista da
esperanza y el voto es una herramienta de lucha contra la frustración».
AymanUdah, que encabeza la Lista Unificada,
tiene sus serias críticas a Israel y alega que «somos discriminados y no
hay igualdad», pero sostiene que la presencia en el Parlamento es clave.
«Y nuestra aspiración es intensificar la cooperación con judíos
demócratas, para promover temas que ayuden a toda la población».Esto,
además de recalcar que «la creación de un Estado palestino que viva junto
a Israel, es esencial para que el horizonte aquí cambie y la realidad sea de
justicia y paz».
HaninZuabi, una de las diputadas árabes más
polémicas por sus asiduas declaraciones que suelen considerarse provocativas y
extremistas, sostiene que «la presencia en la Kneset nos da visibilidad y
eso es muy importante, porque para Israel parece que la democracia es sólo para
los judíos».
Zuabi fue descalificada dos veces por la
Comisión Electoral Central (hace pocas semanas y también en las elecciones
pasadas), prohibiéndosele participar como candidata, por proclamaciones que
tuvo que quienes la acusaron consideraron eran «incitación». Pero en
ambas, la Suprema Corte de Justicia revocó la decisión de los diputados y le
permitió postularse.
Cabe recordar que la Comisión Electoral está
encabezada por el Juez Supremo SalimJubran, ciudadano árabe de Israel.
Sus críticos, que no se hallan solamente en el
sector conservador del espectro político israelí, sino también, por ejemplo, en
el laborismo, han condenado repetidamente declaraciones de Zuabi que -afirman-
son «propias de enemigos». Zuabi dijo, entre otras cosas, que los
secuestradores de los tres jovencitos israelíes asesinados por Hamas hace unos
meses, «no son terroristas», agregando que los soldados del ejército
israelí «sí lo son».
El Canciller AvigdorLiberman se preguntó
públicamente en más de una ocasión, «cómo es que los diputados árabes
acusan a Israel de no ser una democracia, mientras ellos mismos están en el
parlamento israelí, dicen lo que quieran desde su podio de oradores atacando al
propio Estado y saben que podrán seguir haciéndolo amparados en la libertad de
expresión para todos en Israel».
Según las últimas encuestas, parecería que la
intención de voto entres los ciudadanos árabes, esta vez, será en efecto mucho
mayor que en las anteriores. Sea cual sea el resultado, AymanUdah aclara que
bajo ningún concepto se sumará a una coalición de gobierno, aunque sea el
laborismo quien la encabece.
En la plaza central, un árabe cristiano de
Nazaret, que sólo dice que su nombre es Daniel, prefiere no contar por quién
vota. Se limita a decir que «no sé cuáles son las quejas..yo estuve hace
poco internado en el hospital con un problema de corazón, y no tengo palabras
para describir lo que los médicos judíos hicieron por mí, para salvarme y
luego, para seguir en contacto y ver cómo iba evolucionando».
A la salida de un restaurante,el joven
KhaledZitawi, de 21 años, afirma que votará por la Lista Unificada. «Ellos
tendrán más fuerza para luchar por nuestros derechos», nos dice.
Preguntamos con qué problemas lidia en su vida personal, por los que
necesitaría ayuda de los diputados árabes. «No…mi vida está bien… no
tengo problemas», responde. «Pero somos palestinos, no me siento
parte del país». ¿»Eso puede cambiar?», agregamos. «No me
parece que vaya a suceder… pero quizás, en el futuro…si los judíos se
van».
Planteamos una nueva pregunta. «Cuando se
cree el Estado palestino independiente ¿te irías a vivir allí?». El joven
sonríe y responde: «No, yo me quedo donde estoy».
El voto árabe en las elecciones israelíes
17/Mar/2015
Montevideo Portal, por Ana Jerozolimski