24/05/2012 MUNDO JUDÍO
Aurora entrevista al Rabino Dr. Efraim Zadoff tras haber sido invitado por la Cancillería israelí a participar de los actos en Ecuador en el Día Internacional del Holocausto.
Tal como publicáramos en junio de 2011, el ex cónsul de Ecuador en Suecia fue reconocido por Yad Vashem como Justo de las Naciones, en base a una exitosa investigación del Dr. Efraim Zadoff. En los últimos 10 días de enero pasado Efraim fue invitado por la Cancillería de Israel para participar de los actos en Ecuador en torno al Día Internacional del Holocausto.
¿Qué sentiste cuando te invitaron a este viaje?
Efraim: Me sentí emocionado, satisfecho por el reconocimiento al trabajo invertido durante varios años y una gran responsabilidad al representar al pueblo judío y a Israel en estos eventos.
¿Quién fue el responsable de tu visita?
La Embajada de Israel en Quito y personalmente el embajador Eyal Sela y la Agregada de Prensa Elizabeth Acosta. Ellos confeccionaron una agenda que aprovechó al máximo el tiempo que permanecí en Ecuador. Esta incluyó más de 15 entrevistas a periódicos, programas de radio y televisión, conferencias en universidades y en el Ministerio de Educación, en Quito y en Guayaquil.
Pero el momento más importante fue otro.
Efectivamente. El viernes 27 de enero se realizó por primera vez el acto del Día Internacional del Holocausto en la Asamblea Nacional en Quito. Al mismo asistieron más de 500 personas, Asambleístas de los diversos partidos políticos, dirigentes nacionales, representantes de diversas corrientes religiosas cristianas, miembros del cuerpo diplomático y una gran parte de los miembros de la colectividad judía, entre ellos un grupo de sobrevivientes que tuvieron lugar de honor en la cabecera. Es importante destacar que también participó un grupo grande de jóvenes que participaron en el pasado en seminarios de estudio y capacitación en Israel en el marco del Instituto Ofrí. El acto estuvo presidido por el Presidente de la Asamblea Nacional Fernando Cordero. Fue muy emotivo e importante.
¿Qué trascendencia tiene este hecho en las relaciones entre Israel y Ecuador?
Como historiador debo confesarte que estoy impactado por la influencia que pudo tener mi investigación y la decisión de Yad Vashem sobre las relaciones entre ambos países. Ante todo una semana después del acto realizado en Yad Vashem en junio de 2011 vino de visita a Jerusalén el Sr. Lenín Moreno, vicepresidente de Ecuador en visita oficial en la que también se encontró con el presidente Simón Peres. Asimismo, y de acuerdo a la opinión de varios observadores locales, fue el reconocimiento de Muñoz Borrero lo que motivó la realización del acto en la Asamblea Nacional. En mi opinión estos hechos aportan sustancialmente al acercamiento entre ambos países.
Dijiste que también viajaste a Guayaquil.
Es cierto. El Cónsul Honorario de Israel Johnny Czarninski me invitó a Guayaquil por un día. Además de dar una conferencia ante unos 200 estudiantes en la Facultad de comunicación Social de la Universidad de Guayaquil, participé de un evento sumamente especial. La presentación gratuita del documental “Rompiendo el Silencio” en 10 salas de la red nacional Supercines.
Este documental presenta una selección de testimonios en castellano de sobrevivientes editada por el equipo de Steven Spielberg. La presentación en una de las salas fue a público especialmente invitado entre los que se encontraban dirigentes políticos, militares, eclesiásticos, intelectuales, representantes de los medios, etc. En esta sala Johnny abrió el evento contando las vivencias de sus abuelos como sobrevivientes que toda su familia fue asesinada por los nazis. Tras la proyección del documental, di una breve disertación y luego dirigí junto a Johnny el debate (con un público de cerca de 500 personas) durante casi una hora. Al finalizar pasamos a la sala contigua donde habían finalizado la proyección y se realizó un nuevo debate.
¿Cuántos vieron el documental?
Más de 5.000 personas. Fue una idea brillante.
¿Con esto has finalizado tu investigación sobre el tema de los pasaportes como documentos de protección?
No. En estos momentos estoy continuando la investigación sobre la actuación de otros cónsules latinoamericanos. Hago esto en el marco del Centro Liwerant de la Universidad Hebrea de Jerusalén del que soy Investigador Asociado. Esta vez son cónsules que actuaron desde Suiza. El primero de ellos es el de Paraguay, Rudolf Hügly, que emitió miles de pasaportes que salvaron la vida de muchos judíos, y hay también de Haití, Honduras, Perú, Guatemala, El Salvador y otros países.
¿Y también ellos serán reconocidos como Justos de las Naciones?
No lo sé. El cónsul de El Salvador José Arturo Castellanos ya fue reconocido como tal. Los de los otros países lo podremos saber sólo al finalizar la investigación y conocer si su actuación se adecua a los criterios establecidos por Yad Vashem y los hará merecedores de este reconocimiento.
¿Cuándo podremos ver los resultados de tus nuevas investigaciones?
Dependerá del tiempo que pueda dedicar a las mismas en base a los recursos que pueda conseguir.
Fragmentos de la disertación del Rabino Dr. Efraim Zadoff en la Asamblea Nacional de Ecuador el 27 de enero de 2012.
“El odio ideológico de los nacional-socialistas alemanes se tradujo en hechos anti judíos apenas recibieron el gobierno de Alemania. A partir de 1933 desarrollaron una política sistemática de separación de los judíos del resto de la sociedad alemana. […y tras] la invasión de Polonia el 1 de septiembre de 1939, con su separación de las sociedades conquistadas y su asesinato, primero por medio de las armas y luego con métodos industriales.
Estas dos etapas generaron dos tipos de reacción: en la primera los judíos intentaron emigrar de Alemania y de Austria y […] de los países conquistados. […] La segunda etapa comenzó el 23.10.1941 cuando los alemanes cancelaron toda posibilidad de emigrar de los países ocupados. A partir de este momento la consigna era conseguir la posibilidad de evitar el encierro en guetos con condiciones de vida muy difíciles y preservar la vida evitando el ser enviado a los campos de trabajos forzados y de exterminio.
El Dr. Manuel Antonio Muñoz Borrero, cónsul honorario de Ecuador en Suecia hasta enero de 1942, asumió un rol importante en ambas etapas.
A comienzos de 1941 participó en las negociaciones del gobierno ecuatoriano con un grupo de 80 refugiados judíos y no judíos de Polonia para su emigración a Ecuador. La actuación de Muñoz Borrero para poner en práctica esta decisión de su gobierno fue desaprobada por sus superiores en la cancillería y sin permitirle presentar explicaciones fue alejado de su cargo.
Su participación en la segunda etapa fue la de entregar a 265 judíos pasaportes ecuatorianos que les sirvieron como documentos de protección y podían haberlos salvado del asesinato. Por lo menos diez de ellos fueron enviados a campos de exterminio en Auschwitz porque el gobierno ecuatoriano rehusó reconocer sus pasaportes. Sin embargo otras 75 personas – niños y adultos, lograron sobrevivir la guerra gracias a estos pasaportes. Muñoz Borrero sabía que al emitir los pasaportes sellaba definitivamente toda posibilidad de rehabilitación por parte de su gobierno. A pesar de ello su convicción humanista de que salvar vidas estuvo por encima de todo interés y fue la que prevaleció en su conducta. Como si hubiera conocido la máxima del Talmud, creación literaria judía de hace 1.700 años, que dice: todo el que salva una vida es como si salvara a un mundo entero.
Los testimonios que recabamos de sobrevivientes, la documentación hallada en expedientes del servicio de inteligencia sueco, cartas escritas por dirigentes judíos que colaboraron en esta tarea como ser el rabino Abraham Israel Jacobson, todas estas fuentes indican que Muñoz Borrero cobró por cada pasaporte lo que estipulaba la tarifa consular, y en varios casos sabemos que entregó pasaportes sin cargo alguno.
Es para mí un honor y una emoción estar aquí frente a esta Honorable Asamblea de los representantes del pueblo de Ecuador, para enaltecer la memoria de vuestro ilustre compatriota.
En una carta dirigida a Muñoz Borrero después de finalizada la guerra, los rabinos Abraham Israel Jacobson, Wolf Jacobson y Shlomo Wolbe escribieron:
“…Conocemos la ardua tarea que asumió al emitir esos documentos. Es por ello que nosotros y todos aquellos que se salvaron del exterminio masivo gracias a los pasaportes de Ecuador, lo recordaremos mientras vivamos con gran admiración y gratitud por ser el salvador de seres humanos sufrientes, inocentes y desamparados”.
El pueblo judío y el Estado de Israel han cumplido con su deuda de honor con el Dr. Manuel Antonio Muñoz Borrero al haber sido reconocido por la Autoridad de Recordación de los Mártires y Héroes del Holocausto – Yad Vashem como Justo de las Naciones, galería exclusiva que cuenta con cerca de 23.800 prohombres de diversas nacionalidades.
Desde este lugar – casa de esta Honorable Asamblea Nacional quiero hacer un llamado al pueblo ecuatoriano para que se enorgullezca con su distinguido hijo prodigio. Que enaltezca su memoria y enseñe su historia como paradigma de actuación solidaria. Asimismo deseo repetir el pedido que hice al vicepresidente de la República del Ecuador – el Sr. Lenín Moreno, durante su visita a Jerusalén en junio de 2011 para rendir homenaje a Muñoz Borrero: Rehabiliten la memoria del Dr. Manuel Antonio Muñoz Borrero y reintégrenlo post mortem al servicio diplomático de vuestro país.
Su actuación demostró que aún en aquél terrible momento fue posible actuar de un modo diferente. Su ejemplo destaca la culpabilidad de los otros, pero asimismo enfatiza que no se ha perdido la esperanza en la bondad humana”.
El reconocimiento del ex cónsul de Ecuador en Suecia como Justo de las Naciones
25/May/2012
Aurora