El poder del terror islámico

18/Feb/2015

El Observador

El poder del terror islámico

El grupo yihadista Estado Islámico (EI) ejecutó y quemó a
más de 40 personas en la zona de Al Bagdadi, en el oeste de Irak y cerca de una
base militar donde están desplegados 300 marines estadounidenses que apoyan a
las tropas iraquíes.
Una fuente de seguridad local explicó ayer que los
extremistas asesinaron a más de 40 rehenes, en su mayoría miembros de la
Policía y de los Consejos de Salvación (milicias suníes
progubernamentales).Después quemaron los cadáveres en una plaza pública de la
localidad de Al Bagdadi, tomada por el EI la semana pasada y ubicada en la
provincia occidental de Al Anbar.
Además, el EI tiene rodeada desde hace días una urbanización
residencial de la zona de Al Bagdadi en la que viven decenas de familias, que
sufren escasez de alimentos, agua potable y productos básicos, según la fuente
de seguridad.
La provincia de Al Anbar está en su mayoría bajo el control
de los militantes radicales y Al Bagdadi era una de las pocas ciudades que se
mantenía en poder del gobierno iraquí.
Con este nuevo avance y las imágenes difundidas, que se
suman a ejecuciones mediante decapitación o la del piloto jordano que fue
quemado vivo, el EI sigue mostrando su poderío desafiante a la coalición
internacional, que hace seis meses que está bombardeando posiciones yihadistas
sin debilitar lo suficiente a sus tropas.
Las ejecuciones en territorio iraquí no excluyen la acción
más allá de los bastiones yihadistas, ya que la incursión en Libia, donde
asesinaron a cristianos coptos egipcios supone un importante avance hacia el Mediterráneo,
desde donde amenazan a Europa, ahora desde otro flanco.
Dominio territorial
Las áreas controladas por el Estado Islámico en Irak y Siria
le permiten asegurar un dominio estratégico importante.
En materia de logística, ese control le garantiza facilidad
para movilizar tropas, armas y suministros de todo tipo a lo largo de todos sus
frentes, incluso cruzando la frontera de ambos países sin ninguna clase de
control.
Los territorios dominados son ricos en petróleo. Varias de
las zonas poseen los mejores pozos petrolíferos, que explotan sin ninguna
restricción.
Cuando toman una ciudad se apoderan de sus riquezas y
liberan a los presos que luego se suman como combatientes de su causa. También
se apropian del material bélico de grandes arsenales, como sucedió en Mosul y
Kobane.
Además de en territorios de Irak y Siria, el EI pretende
avanzar sobre el norte de África, y encuentra campo fértil en el caos de Libia.

Independencia económica
Los ingresos que posee el Estado Islámico son millonarios y
provienen de distintas fuentes.
La explotación y comercialización del petróleo de los
territorios dominados suponen una recaudación de entre US$1 y US$ 3 millones
diarios, dependiendo de los analistas y las proyecciones realizadas. La vía de
comercio es el contrabando y el precio del crudo establecido se estima que es
equivalente a la mitad del precio real del mercado. La revista Forbes Israel
aseguró el año pasado que el EI se había apoderado de alrededor del 60% de las
reservas de petróleo en Siria y de siete reservas de gas y petróleo de Irak.
Según Foreign Policy, al principio, el EI se financiaba principalmente con
donaciones de Kuwait, Catar y otros países del golfo Pérsico, asistencia que se
mantiene. Pero la gran fuente de ingreso en la actualidad “proviene de
actividades criminales”.
El dinero surge también de asaltos a bancos, saqueos,
extorsiones o pedidos de rescate millonarios por la liberación de rehenes.
Los “Impuestos revolucionarios” también suman a su causa
desde antes de su alzamiento en armas y que generaban ganancias mensuales por
cerca de US$ 8 millones, según datos de julio de 2014. Forbes estimó los
ingresos netos del Estado Islámico en unos US$ 2.000 millones al año.
Otra parte del dinero es aportada por donantes cautivados
por su actividad. Hasta se creó una aplicación de teléfono móvil para que
cualquiera pueda ceder fondos a la causa.
Fuerza militar
Según datos de la CIA y el Pentágono, el total de
combatientes del Estado Islámico es de 31 mil milicianos. De ellos, 16 mil son
iraquíes, 14 mil extranjeros no europeos y unos 1.000 europeos.
Los yihadistas cuentan con experimentados militares que
ocuparon altos cargos en el Ejército de Sadan Husein. Por lo tanto, la
estrategia militar, la inteligencia, el entrenamiento y los movimientos en el
campo de batalla, están coordinados por expertos en la materia.
La causa yihadista logra adhesiones en Irak porque se presenta
como una alternativa viable al régimen del primer ministro chiita Nuri al
Maliki, acusado der beneficiar a los de su etnia y rechazado por los sunitas.
Muchos de los que estaban peleando en Siria pasaron al EI,
así como civiles desencantados con el gobierno.
Miles de combatientes extranjeros reclutados por el EI
–entre ellos los occidentales– llegaron atraídos por la figura de su líder, Al
Bagdadi, que se unió a la insurgencia iraquí tras la invasión de Estados Unidos
a Irak en 2003 y luego fue encarcelado en una prisión militar del país.
Según los expertos, los combatientes extranjeros también se
sienten atraídos porque, a diferencia del grupo terrorista Al Qaeda, el EI
parece estar más orientado hacia la fundación de un Estado islámico ideal, aprovechando
la porosidad de la frontera entre Siria e Irak.
Desarrollo bélico
Las batallas ganadas y el poder económico le permitieron al
EI pertrecharse de manera inmejorable. El poderío bélico que posee el grupo
yihadista no puede ser calculado con exactitud, pero todas las especulaciones
hablan de armamento fuerte y abundante.
Además de destinar parte de sus ingresos para la compra de
armas, los “trofeos de guerra” que van acumulando los hace cada vez más
poderosos. En las victorias frente al ejército sirio se apoderan de material de
origen mayoritariamente ruso, mientras que la misma situación con los iraquíes
los nutre de implementos de fabricación estadounidense.
Según algunos estudios, el EI tiene en su poder vehículos
blindados, fusiles y municiones de ambos orígenes.
A la numerosa flota de camiones, los yihadista le suman
tanques T55 y aviones caza rusos, así como cohetes M-79, de origen yugoslavo,
que Arabia Saudita había cedido al rebelde Ejército Libre Sirio (ELS) en su
batalla contra el régimen del presidente de Siria, Bachar al Asad. El ELS y el
Estado Islámico fueron primero aliados, pero luego tuvieron enfrentamientos.
Se presume que el EI tiene algunos sistemas portátiles de
defensa antiaérea tomados tras la conquista de la base aérea del ejército sirio
en Tabqa. Estos misiles son eficaces para combatir ataques aéreos y podrían
llegar a ser utilizados para derribar aviones, como sucedió en el conflicto
ucraniano con el avión comercial de Malaysia Airlines.
En materia de fusiles, los arsenales de Mosul y Kobane
proveyeron a los yihadistas de Kalashnikov rusos y M-16 estadounidenses.
También se han detectado pistolas, rifles, ametralladoras y
armas de origen ruso montadas sobre vehículos, y que fueron sustraídas al
ejército sirio. Estrategia comunicacional
El desarrollo de la comunicación es una de las
características más salientes del Estado Islámico, que hizo uso de las redes
sociales y de medios audiovisuales para atraer combatientes hacia su causa.
La transmisión de su objetivo y la forma de llegar a los
potenciales milicianos en distintos países ha hecho que el EI haya formado un
ejército numeroso.
Con la divulgación mundial de sus atrocidades, a través de
videos en los que se exponen un elevado y cuidado nivel técnico profesional, han
alimentado a los extremistas con sed de gloria, gracias a la notoriedad y
repercusión que han tenido sus actos.