El Papa declara «mártir» al sacerdote degollado el pasado 26 de julio en Francia

14/Sep/2016

ABC, España, Por Juan Vicente Boo

El Papa declara «mártir» al sacerdote degollado el pasado 26 de julio en Francia

Ante un grupo de peregrinos de la diócesis
francesa de Rouen, el Papa Francisco ha declarado «mártir» al anciano sacerdote
Jacques Hamel, degollado el pasado 26 de julio por dos fanáticos del Estado
Islámico precisamente mientras celebraba la misa en su parroquia de
Saint-Etienne- du- Rouvray.
En la homilía de su misa de las siete de la
mañana, el Papa ha afirmado que «el padre Jacques forma parte de la cadena de
mártires» que comienza con Jesucristo en la Cruz, «y se repite hasta hoy».
Según Francisco, «hoy hay más mártires
cristianos que en los primeros tiempos de la Iglesia. Hoy hay cristianos
asesinados, torturados, encarcelados o degollados por no renegar de
Jesucristo».
El Papa ha denunciado que «la crueldad de
pedir la apostasía —digamos la palabra— es satánica. Y sería bueno que todas
las religiones dijesen: ‘Matar en nombre de Dios es satánico’».
Francisco ha recordado que «el padre
Jacques Hamel fue degollado en la Cruz justo cuando celebraba el sacrificio de
la Cruz de Cristo. Era un hombre bueno, manso, fraternal, que siempre intentaba
crear la paz». Y cuando se dio cuenta de que iban a matarle, «no perdió la
lucidez para acusar y decir claramente el nombre del asesino: ‘¡Aléjate de mí,
Satanás!’».
El Santo Padre invitó hace tiempo al obispo
de Rouen y a los peregrinos de la parroquia del padre Jacques Hamel a asistir a
la misa de hoy precisamente para celebrar juntos la fiesta de la Santa Cruz,
que conmemora el hallazgo de la reliquia en Jerusalén en el siglo IV.
Francisco ha terminado su homilía pidiendo
al padre Hamel que «desde el cielo —porque los mártires están en el cielo y
debemos rezarles— nos dé la mansedumbre, la fraternidad, la paz y también la
valentía para decir la verdad: matar en nombre de Dios es satánico».
Poco después, en la audiencia general del
miércoles, el Santo Padre ha invitado a miles de personas a «pedir el don de la
alegría, que es la gracia de sentirse discípulo de Jesús; de vivir junto a él
con la fuerza de su consuelo y su misericordia».
El obispo de Rouen, Dominique Lebrun ha
comentado que aquel salvaje asesinato provocó miedo entre los fieles pero, al
mismo tiempo, aumentóo el número de asistentes a misa en la diócesis.
Durante la misa, Francisco había tenido una
foto del padre Jacques Hamel sobre el altar y, según el obispo, «al final me ha
dicho: expón esta foto, porque él es beato ahora mismo. Y si alguien te dice
que no puedes, responde que te ha autorizado el Papa».
A su vez, Rosine Hamel, hermana del
sacerdote mártir, ha subrayado que «nuestros hermanos musulmanes rezan al Dios
que es nuestro Dios, un Dios de amor y tolerancia. Esos jóvenes asesinaron a mi
hermano en nombre de un dios que no es el Dios del Islam y del cristianismo».