El mensaje humano y social de la Torá

25/May/2012

Copredi, CCIU

El mensaje humano y social de la Torá

El mensaje humano y social de la ToráEn estos días celebramos Shavuot que de acuerdo a la tradición, es la festividad de la entrega de la Torá. Por eso se la denomina “Jag Matan Torá” o también “Zman Matan Toráteinu”: tiempo de la entrega de nuestra Torá.Shavuot tiene también un marcado carácter agrícola: Katzir (cosecha), Bikurim (primicias) pero más allá del mismo quiero referirme a Shavuot en su directa vinculación con la Torá.Por sobre todo: Toráteinu, nuestra Torá. Más allá de interpretaciones-legítimas- que cada uno tenga sobre nuestras propias fuentes, seguramente habrá de aceptar que en la misma encontramos el fundamento de nuestro judaísmo. Cuando digo Torá, me estoy refiriendo específicamente a la  escrita (los 5 libros de Moisés). Sabido es, no obstante, que el concepto es mucho más abarcativo. Considero que es la Torá quien ha hecho de nosotros un pueblo y es también la que, en buena medida le ha dado sus características. Valores, enseñanzas y preceptos que la Torá nos transmite nos han condicionado. Al pueblo judío y a su historia. Amén del hecho de que el judaísmo, obviamente no termina con la Torá sino que prácticamente comienza a partir de ella.Eterna constitución del pueblo judío-pero que aún siendo “eterna” es importante saber actualizarla- comprende un sistema de valores, los cuales son y serán vigentes para siempre. Enseñanza y guía para la vida.No me referiré aquí a los conocidos “Diez Mandamientos”, bien definidos por algún erudito como “los Derechos Humanos del judaísmo”. Puntualmente me referiré a otros valores, a los cuales nuestra Torá hace hincapié. •    Derecho del trabajador: “no engañes a tu prójimo ni le robes. No retendrás la paga del asalariado contigo hasta la mañana” (Lev.19:13). La Torá se adelanta en mucho a su tiempo. Al trabajador hay que pagarle su salario en el momento justo. La retención del salario está condenada por la Torá. Esto se amplia en Deut. 24:14 “…no oprimirás al asalariado pobre y menesteroso, ya sea de tus hermanos o del extranjero que está en tu tierra, en tus ciudades. En el mismo día habrás de darle su paga, antes de que se ponga el sol…”•    Respeto a los ancianos: “delante de las canas te levantarás y prestarás deferencia al anciano” (Lev. 19:32). También aquí la Torá se adelanta a su tiempo considerando como proverbial el respeto a la “tercera edad”. Que no debe serlo- demás está decir- solamente en la teoría sino y por sobre todo en la práctica. •    Consideración hacia el extranjero: “y cuando residiere contigo un extranjero en vuestra tierra, no habréis de oprimirlo. Como el nativo de vosotros habrá de ser el extranjero que reside con vosotros. Y lo amarás como a ti mismo ya que extranjeros fuisteis vosotros en la tierra de Egipto” (Lev. 19:33-34). Y más adelante, en Lev. 24:22 dice “una misma ley habrá para vosotros: tanto para el extranjero como para el nativo…”. Vale la pena destacarlo y más aún a la luz de la xenofobia reinante desde siempre. La Torá también aquí se adelanta a su época al afirmar que el extranjero “como el nativo de vosotros habrá de ser”. •    Libertad: “y proclamareis libertad en la tierra para todos sus habitantes” (Lev. 25:10). Esta frase se encuentra en un contexto el cual se refiere a la liberación de todos aquellos que aún podían estar en situación de servidumbre. Se hace hincapié en el concepto de libertad “para todos”. La libertad es también, el mensaje principal que nos transmite la festividad de Pesaj, celebrada en recuerdo del Éxodo de Egipto, cuyo proceso y culminación es narrado en parte del segundo libro de la Torá, llamado Shemot(nombres) libro conceptualmente traducido como “Éxodo”. •    Justicia: “No perviertas la justicia; no hagas  diferencia entre unas personas y otras…justicia, justicia perseguirás” (Deut. 16:19-20). La breve pero sustancial frase de “justicia, justicia perseguirás” es mandato vigente para todas las generaciones. Imprescindible para que la sociedad funcione sobre una base más armónica, igualitaria y justa, para que el mundo sea decididamente mejor. •    Solidaridad: La ayuda al necesitado es un principio esencial en el mensaje de la Torá. Los preceptos relativos a la solidaridad, en distintos contextos y circunstancias, se mencionan reiteradamente. Se ordena “no cometer ninguna injusticia con los extranjeros ni con los huérfanos ni tampoco tomen en prenda la ropa de las viudas…” (Deut. 24:17). Y más adelante. “…cuando hayas apartado ya la décima parte de todos tus frutos y se lo hayas dado a los levitas y a los extranjeros que viven en tu país y a los huérfanos y a las viudas para que puedan comer en tus poblaciones…” (Deut.26:12).  Hay quienes debaten sobre el origen de la Torá. De acuerdo a nuestra fe es la Revelación. Moisés fue inspirado por el mensaje divino en el Monte Sinai y lo que le transmite al pueblo es la “palabra” de D’os. Hay investigadores que tienen otras teorías. Legítimo el debate de los estudiosos, de todos aquellos que en su buena fe y conocimientos opinan de la forma en que opinan. Igualmente en lo personal no me cambia. El mensaje humano y social de la Torá es de todas formas relevante más allá de su “autor”: su vigencia es eterna. Lo esencial es lo que está escrito, más allá de quién pudo haberlo hecho. La Torá “es un árbol de vida para todos aquellos que se aferran a ella…sus caminos son caminos agradables y de paz”.Autor del artículo: Lic. Rafael Winter (publicado originalmente en Semanario Hebreo)