El horror de las armas químicas en Siria

08/May/2017

El Observador, Por Ian Duddy*

El horror de las armas químicas en Siria

Cada año la comunidad mundial hace una
pausa el 29 de abril para recordar a las víctimas de la guerra química. Las
Naciones Unidas promueven conciencia internacional y acciones contra estas
horribles armas que golpean insidiosa e indiscriminadamente, causando muertes
agonizantes y heridas a personas que no tienen manera de protegerse.
Este año fue inclusive más conmovedor, ya
que todavía resuenan las imágenes del impactante ataque químico en Khan
Sheikhoun en Siria el 4 de abril. Lamentablemente ya hemos pasado por esto, y
dichos ataques sólo resaltan el sufrimiento que el pueblo sirio ha tenido que
soportar por demasiado tiempo.
La Convención sobre Armas Químicas tiene 20
años, habiendo entrado en vigor el 29 de abril de 1997. Declara ilegal la
producción, almacenamiento y uso de armas químicas. Desde 2005, las Naciones
Unidas han reservado ese día como el día conmemorativo que da oportunidad a
personas de todo el mundo para rendir homenaje a las víctimas de la guerra
química y expresar su apoyo a la Organización para la Prohibición de Armas
Químicas (OPAQ). Es también una oportunidad para que el mundo se una en la
condena al uso de armas químicas en cualquier momento, en cualquier lugar y por
cualquiera.
La OPAQ está acertadamente en el proceso de
llevar adelante una investigación independiente sobre los sucesos en Khan
Sheikhoun. El Director General ya ha informado que los resultados de su
análisis inicial revelan exposición a sarín o una sustancia similar.
Esto es consistente con nuestro propio
análisis de muestras de las víctimas y el ambiente más cercano, que realizaron
científicos británicos. De hecho Estados Unidos, el Reino Unido, Francia y
Turquía han analizado muestras de forma independiente y todos han llegado a la
conclusión de que se usó gas sarín.
Como dijo el canciller británico Boris
Johnson, “a partir de los fragmentos hallados en el cráter sabemos que no
solamente se usó sarín, sino que fue un sarín que lleva la firma química
específica del sarín utilizado por el régimen de Assad. Dado que las muestras
de las víctimas muestran de manera concluyente que fueron expuestas al gas
sarín, se puede llegar a una sola conclusión: que el régimen de Assad casi con
certeza gasificó a su propio pueblo, violando el derecho internacional y las
reglas de la guerra”.
El pueblo de Siria debería ser protegido
por su gobierno; sus niños deberían estar creciendo seguros y saludables. Y en
cambio son víctimas inocentes en un conflicto que ha traído sufrimiento,
desplazamiento y muerte incalculables.
Tenemos claro que una solución política –en
lugar de una militar– es necesaria para detener la guerra. El Reino Unido
continúa enfocado en construir apoyo para una solución política liderada por la
ONU y transición hacia un tipo diferente de gobierno para el pueblo sirio, que
traerá paz y estabilidad duraderas. Entretanto estamos trabajando para ayudar a
aliviar el sufrimiento del pueblo sirio. Desde 2012 el Reino Unido ya ha
comprometido 3.180 millones de libras, nuestra respuesta más grande a una
crisis humanitaria, y que nos convierte en el segundo mayor donante humanitario
bilateral para la crisis de Siria.
Entonces, en el Día de Conmemoración de
Todas las Víctimas de la Guerra Química, recordamos al pueblo de Khan Sheikhoun
junto a todos los hombres, mujeres y niños que han muerto en seis años de
terrible conflicto en Siria. La comunidad internacional debe dejar claro que
cualquier uso de armas químicas es inaceptable. Sólo uniéndose para asegurar
que los responsables enfrenten las consecuencias por sus actos puede la
comunidad internacional prevenir que este tipo de atrocidad suceda otra vez.
*Embajador británico en Uruguay