El día más triste… el dolor que no cesa

04/Nov/2022

Por Lic. Rafael Winter (Rufo), para CCIU

Por Lic. Rafael Winter (Rufo), para CCIU

“Hace 30 años, en 1992, asumía como Primer Ministro Itzjak Rabin. Lo hacía por segunda vez. La primera había sido en 1974. Y sería en esta segunda vez un gobierno decididamente enfocado hacia la paz. Quienes no quisieron la paz, lo asesinaron en un día como hoy, 4 de noviembre del año 1995. Su magnicidio marcó un antes y un después en la historia del Estado de Israel.”

Seguimos haciendo duelo…y no solo cada 4 de noviembre…

Hace 30 años, en 1992, asumía como Primer Ministro Itzjak Rabin.

Lo hacía por segunda vez. La primera había sido en 1974.

Y sería en esta segunda vez un gobierno decididamente enfocado hacia la paz.

Quienes no quisieron la paz, lo asesinaron en un día como hoy, 4 de noviembre del año 1995.

Su magnicidio marcó un antes y un después en la historia del Estado de Israel.

Itzjak Rabin, el primer Primer Ministro verdaderamente «sabra» de Israel- y del cual este año se cumplen además 100 años de su nacimiento- tuvo mucho que ver con los momentos principales del Estado de Israel.

Ligado desde siempre al laborismo. Mapai, Avodá.

Soldado. Carrera militar ascendente. Su actividad en el Palmaj previo a la creación del Estado. Participa de la Guerra de Independencia. Participa ya en aquel entonces de las negociaciones de los acuerdos de Rodas en los años de la Guerra de la Independencia.

Jefe de Estado Mayor previamente y durante la Guerra de los 6 Días.

Diplomático luego, embajador durante cinco años en los EEUU.

Primer MInistro en 1974, negocia los acuerdos de separación de fuerzas con Egipto y Siria luego del cataclismo de la Guerra de Yom Kipur.

En este su Primer Mandato tiene lugar también el épico «Rescate en Entebbe».

Años después pasa a ser Ministro de Defensa durante el gobierno de Itzjak Shamir tocándole lidiar con la Primera Intifada.

Y es en su segundo mandato como Primer Ministro a partir del año 1992 que Rabin pasará definitivamente a la gloria eterna.

Por sus nobles esfuerzos, por su ahínco en favor de la paz y también por… su asesinato.

Sin dejar de lado la seguridad de Israel -lo que comprendía mejor que nadie- Rabin fue pragmático.

En una región y un mundo que habían cambiado previamente -la Guerra del Golfo, la Conferencia de Paz de Madrid- Rabin (acompañado por Shimon Peres) avizoró  que se podía abrir una posibilidad para llegar a un acuerdo con los palestinos.

Y comenzó el proceso de Oslo, los acuerdos de Oslo, los que finalmente conducirían al acuerdo con los palestinos en la Casa Blanca un 13 de septiembre del año 1993. La famosa imagen en la que Rabin -Clinton mediante- le estrecha la mano sin mucho entusiasmo a un Arafat que poco tiempo después demostró no ser un interlocutor válido, pero…era lo que había en ese momento…

«La paz se hace con el enemigo». Por supuesto, el enemigo debe también querer hacer la paz.

Y luego de Oslo I vino Oslo II. Y daba la impresión de que los complejos acuerdos con los palestinos podrían, podrán dar sus frutos, pero…

Y en el interín, el Tratado de Paz con Jordania, 26 de octubre de 1994, no menos importante, aunque no fue «tan complicado» como el acuerdo con los palestinos.

Y como consecuencia de todo esto, por sus esfuerzos en favor de la paz Rabin fue galardonado con el Premio Nobel.

Pero no todos querían la paz. No todos comprendieron los esfuerzos de paz de Rabin.

Sin duda que era posible y hasta legítimo discrepar con Rabin. Pero no demonizarlo.

Por razones por sobre todo ´»ideológicas», extremistas fanáticos fueron demonizando a Rabin

Paralelo al proceso de paz se fue construyendo «el proceso» de su asesinato.

Que aparentemente lo hizo un solo asesino, pero en «el proceso» previo (que incluye una «educación» en la cual la santidad de la tierra y el mandato divino importarían más que la santidad de la vida) participaron varios más.

Y el 4 de noviembre de 1995, a la salida del shabat, cuando se estaba realizando un acto multitudinario en favor de la paz con participación de Rabin, a la culminación del mismo fue asesinado por un extremista religioso.

Extremista que se olvidó del «No matarás» y/ o del «Amarás a tu prójimo como a ti mismo».

Justamente de esos preceptos se olvidó…

Algunos de esos extremistas aun se encuentran y forman parte de la sociedad…

Y no quisiera indagar más en los «detalles»…

Rabin dejó un legado impresionante.

Cuando hubo que luchar, luchó.

Y cuando hubo que luchar por la paz (tarea nada sencilla, por cierto) dio el máximo de sus esfuerzos para logarlo.

Dio su vida por ello.

Paladín de la paz. Como tal será recordado Itzjak Rabin.

La pregunta sigue siendo ¿Quién continuará su legado?

Las demostraciones de duelo fueron conmovedoras luego del asesinato, durante su entierro y en días posteriores.

¿Quién no recuerda el emocionado «Shalom Javer» del Presidente Clinton?

Pasaron 27 años…

Continuamos haciendo duelo por Rabin…

Y no solo cada 4 de noviembre…