Ahmed bin Mohammed Al Jarwan, Presidente del Consejo Global para la Tolerancia y la Paz, denunció la reciente escalada de ataques de Irán contra los Estados del Golfo y los países árabes, calificándolos como una violación flagrante del derecho internacional y una amenaza directa a la estabilidad regional. El organismo reafirmó su compromiso con la defensa de la Soberanía y la Paz internacional.
S.E Ahmed bin Mohammed Al Jarwan condenó de manera inmediata y enérgica los bombardeos lanzados por Irán contra instalaciones en Emiratos Árabes Unidos, Bahréin, Kuwait y Arabia Saudita, así como los ataques con drones y misiles que han afectado infraestructuras civiles y militares en la región. Estos hechos, ocurridos tras la ofensiva conjunta de Estados Unidos e Israel sobre territorio iraní, han intensificado la tensión en una de las zonas más estratégicas del planeta, dejando víctimas y aumentando el riesgo de un conflicto de mayor escala.
El Consejo Global para la Tolerancia y la Paz, organismo que aúna la voz de más de cien países y se erige como referente internacional en la defensa de la Paz Global, reafirmó su rechazo categórico a cualquier conducta hostil que atente contra la soberanía y la estabilidad de las naciones árabes. El diplomático emiratí, subrayó que los Estados del Golfo han sido, durante décadas, pilares de estabilidad y promotores del diálogo intercultural y la convivencia como valores universales.
“El respeto a la soberanía no es una opción, sino un principio fundamental de la Paz y el Progreso internacional”, afirmó el Presidente Al Jarwan, responsabilizando directamente al liderazgo iraní y a la Guardia Revolucionaria Islámica por las consecuencias de esta peligrosa escalada.
El Consejo reiteró que seguirá firme en su condena a toda agresión y acompañará a los Estados del Golfo y a los países árabes en la defensa de su seguridad y estabilidad. Al mismo tiempo, reafirmó su convicción de que la paz duradera sólo puede alcanzarse depositando la confianza en los parlamentos, en el diálogo constructivo y en la cooperación internacional. En este sentido, recordó que regiones como América Latina han demostrado que la convivencia democrática y el respeto a la diversidad pueden convertirse en faros de esperanza para un mundo más justo y seguro.