El canciller uruguayo Luis Almagro expresó su “condena” al gobierno de Libia, que decidió “disparar contra su propio pueblo” por “manifestar pacíficamente exigiendo reformas democráticas”.
El canciller precisó en declaraciones realizadas a Búsqueda desde España, que el Poder Ejecutivo uruguayo espera que en Medio Oriente y el norte de África se abra “un proceso gradual de democratización, con una mayor participación social y atendiendo al respeto de los derechos civiles y políticos de la gente”, aunque reconoció que los procesos de apertura progresarán a diferente ritmo según el país.
A última hora de ayer el gobierno emitió una declaración plegándose a la posición del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas, que condenó a ese gobierno por el uso de la fuerza contra manifestantes civiles.
Luego de varios días de protesta y más de 300 muertos, el líder libio Muammar el Gaddafi amenazó ayer con la pena de muerte para quienes se levanten en armas.
En América Latina, Venezuela y Cuba no condenaron a Gaddafi. Fidel Castro incluso le abrió un crédito. “Habrá que esperar el tiempo necesario para conocer con rigor cuánto hay de verdad o mentira”, escribió.
Argentina y Bolivia se manifestaron en contra “de la violencia” y abogaron por una solución pacífica, pero no condenaron el accionar de Gaddafi.