El antisemitismo a siete décadas del Holocausto

23/Sep/2014

Enlace Judío, Por León Opalin Chmielniska

El antisemitismo a siete décadas del Holocausto

A raíz de la guerra entre
Israel y el movimiento terrorista Hamas en Gaza, iniciada el pasado 8 de julio,
y que duró 50 días, el antisemitismo en el mundo y la condena a Israel por la
ofensiva de las Fuerzas Armadas de Israel (FAI), denominada Margen Protector,
cobraron una intensidad inusitada, particularmente en Francia y Alemania, en
donde fueron agredidos miembros de las comunidades judías de esos países; se
realizaron actos vandálicos, aparecieron pintas antijudías y antiisraelíes en
sinagogas y otras propiedades judías; hubo quema de banderas de Israel y se
llevaron a cabo agresiones organizadas contra judíos.
En Francia, que cuenta
con la tercera comunidad judía más importante del mundo, alrededor de 600,000
personas, después de Israel y EUA, el Consejo Representativo de Instituciones
Judías de esa nación denunció que los actos antijudíos en Francia se duplicaron
en los siete primeros meses del 2014, en relación con ese periodo del 2013. La
vida de los judíos en Francia se ha convertido en una pesadilla, propiciando una
creciente salida de éstos hacia Israel y EUA, principalmente. De acuerdo a la
Agencia Judía, este año la emigración de judíos franceses superará cinco mil
personas, 55.0% más en relación al año previo.
Asimismo, se efectuaron
multitudinarias protestas a favor de los palestinos, algunas con violencia, en
Austria, Bélgica, España, Holanda, Gran Bretaña y Noruega, incluso, hubo
manifestaciones en México, empero, con una limitada participación de gente. En
este contexto, resulta inaudito que cuatro docenas de judíos ortodoxos
sobrevivientes del genocidio nazi y 300 parientes de víctimas del Holocausto
publicaran una carta abierta en el periódico New York Time a finales de agosto
pasado en la que condenaban “la matanza de Gaza” e hicieron una llamada para realizar
un boicot a Israel por sus ataques a esa región.
En Alemania, el rabino
Daniel Alter, que tiene a su cargo temas vinculados con el antisemitismo en la
comunidad judía de Berlín, mencionó que un estudio solicitado por el gobierno
de Alemania en el 2011, reveló que una cuarta parte de los alemanes “tienen un
sentimiento antijudío latente”, proporción que seguramente es mayor en el
presente.
En el contexto antisemita
que prevalece en Europa, el 14 de septiembre pasado la Canciller alemana,
Ángela Merker (AM), dio su respaldo a los judíos y a Israel en un discurso sin
precedentes en un acto convocado por el Consejo Central de los Judíos de
Alemania que se realizó en la simbólica Puerta de Brandenburgo al que
asistieron más de cinco mil personas. La Puerta de Brandenburgo, construida
entre 1788 y 1791 por Carl Gotthard, siguiendo el modelo de la puerta de acceso
a la Acrópolis de Grecia, representa un símbolo de paz sobre las armas: la
cuadriga de la puerta en tiempo de los romanos era un carro tirado por cuatro
caballos en línea y desde entonces tenía un carácter de victoria.
AM llamó al mundo en la
Puerta de Brandemburgo a no consentir que las críticas a Israel sirvan para
esconder el mismo odio a los judíos que alimentó el Holocausto Nazi: “nunca más
de Hitler”. AM enfatizó que ningún judío debe sentirse amenazado por ser
identificado como tal y que la comunidad judía de alemana, más de cien mil
almas, forma parte de la vida de Alemania. En este ámbito, cabe destacar que al
inicio de la operación Margen Protector AM había condenado la vehemencia de las
exclamaciones de odio en las manifestaciones palestinas en las que se pedía
“gasear a los judíos” y se calificaba a los sionistas de “fascistas que matan
niños y civiles”.
Por otra parte, en
América Latina (AL) también la mayoría de las comunidades judías han encarado
una creciente hostilidad de sectores oficiales, políticos, intelectuales y, en
general de la opinión pública; se han registrado actos de violencia contra los
judíos. En este sentido, la Directora del Instituto Latinoamericano del Comité
Judío Americano, Dina Siegel, ha dicho que la Operación Margen Protector en
Gaza y la retirada (temporal) de cinco embajadores de AL de Israel, trajeron
todo tipo de expresiones de profunda animadversión contra los judíos y contra
Israel, especialmente en las redes sociales. Sobresale que el Presidente Mujica
de Uruguay, país tradicionalmente considerado aliado de Israel, calificara a
este último de genocida y fanático, hecho que denota su ignorancia “en
diferenciar el intento de eliminar a todo un pueblo y la lucha contra el
fundamentalismo islámico”; resulta claro que Israel no cometió un genocidio en
Gaza, sino que se defendió contra el terrorismo de Hamas que ha pretendido matar
indiscriminadamente a sus ciudadanos; por lo demás, el señalamiento de Mujica
sobre el fanatismo de Israel, en realidad “es sólo aplicable al régimen
extremista que gobierna la Franja de Gaza desde el 2007”.
En Bolivia hubo
manifestaciones pro palestinas y su “visionario” presidente, Evo Morales, y el
decrépito ex mandatario cubano, Fidel Castro, firmaron recientemente un
documento en defensa de los palestinos y la exigencia de que las FAI cesen sus
ataques contra el pueblo palestino en Gaza. Además Evo Morales indicó que
Israel es un país terrorista y estableció la visa obligatoria para los
israelíes en sus visitas a Bolivia. Paralelamente, el Presidente de la
comunidad palestina en Bolivia fue invitado a pronunciar un discurso en la
Cámara de Diputados para “vociferar” contra Israel y se exhibió una bandera
palestina en el Congreso Nacional de la Paz.
En Chile y Argentina,
naciones “infestadas” de nazis desde la Segunda Guerra Mundial, se exacerbó el
discurso antijudío y antiisraelí y, en Venezuela, nación que tiene pactos
militares y acuerdos comerciales y financieros con Irán y Alianzas con Hezbolá
y otras organizaciones terroristas, ha proseguido el discurso antisemita y
antiisraelí. Por su parte, la Alianza Bolivariana por los Pueblos de América (Alba)
externó su solidaridad con los palestinos de Gaza y su condena a Israel.
Finalmente, en Guatemala 230 judíos ortodoxos y ultra ortodoxos fueron
expulsados de la población de San Juan de la Laguna, 200 kms. al oeste de la
capital guatemalteca, en la ribera turística del Lago Atlitan, en donde fueron
repudiados por indígenas que amenazaron con lincharlos; los religiosos,
amontonados en un viejo edificio de la ciudad de Guatemala buscan angustiados
donde asentarse.
Así, la Franja de Gaza
dio “nueva vida a antiguos demonios” que alentaron el antisemitismo y
acrecentaron los sentimientos racistas en el mundo. Los antisemitas han
enloquecido socavando la estabilidad global.