11-4-2012
Masacre. Ayer murieron al menos 100 personas
Hace al menos un año que Siria no conoce la paz. Ni un día de paz. Eso pidió al gobierno y a los rebeldes el enviado especial de Naciones Unidas y la Liga Árabe para Siria, Kofi Annan. Pero, tal como se esperaba por las matanzas de los últimos días, otra vez corrió sangre en Siria.
El ejército sirio debía retirarse ayer de las ciudades del país, como primer paso antes de que mañana se abra una tregua que debería ser respetada por todas las partes. No lo hizo.
Los activistas opositores denunciaron que las armas no han dejado de utilizarse y que más de 100 personas murieron, entre ellas menores y mujeres, principalmente en las provincias rebeldes de Homs y Hama.
Mientras el ministro sirio de Exteriores, Walid al Mualem, anunciaba en Moscú la retirada de una parte de las tropas, los activistas difundían videos que mostraban disparos y lanzamientos de proyectiles por las fuerzas leales al régimen del presidente Bachar al Asad.
La posibilidad de que la iniciativa de paz naufrague -lo que según muchos analistas podría arrastrar al país a una guerra civil abierta- llevó al rebelde Ejército Libre Sirio a elevar el tono y amenazar con pasar a la ofensiva en 48 horas si no hay un cese de la violencia. (Agencias)
Ejército sirio desoye alto el fuego de ONU
11/Abr/2012
El Observador