Ejemplos de vida

11/Jul/2025

Por Adrián Epstein de CCIU

En “Vidas ejemplares al servicio de la comunidad”, el Lic. Rafael Winter (Rufo) nos relata la vida de sus padres: el Rabino Fritz Winter y la Rebetzen Hanna Winter. El próximo miércoles 16 de julio a las 19 hs. en la NCI (quien convoca junto al Centro Recordatorio del Holocausto) se realizará la presentación del libro, la que estará a cargo de Roberto Cyjon, Marcel Keschner y Oscar Zwaig. Inscripción: https://forms.gle/gZ3AFQ5RtGY8NBHG9. Para conocer más sobre el libro entrevistamos a su autor Rufo Winter.

¿Qué te llevó a plasmar en un libro la historia de tus padres, Fritz y Hannah Winter?

Era un sueño. Una asignatura pendiente. Un deber moral. No quiero que queden en el olvido, por más que en la NCI hay en la Biblioteca (desde marzo de este año, y es muy importante) un espacio dedicado específicamente a mi papá. La idea la tenía hace varios años, pero por distintos motivos no se podía plasmar. Originalmente pensaba en escribir solamente sobre mi padre, el Rab. Fritz Winter (Z»L) pero finalmente consideré que lo más justo era escribir también sobre mi mamá Hanna. (Z»L). Fui juntando material y comencé a trabajar en el proyecto más bien en los últimos 20 meses. Y al final «no fue una leyenda». Quiero destacar aquí la colaboración, mucho más que colaboración en realidad, el gran trabajo de mi Profesora de computación Yakie Cajide, excelente profesora, mejor persona aun, sin la cual no hubiese podido llevar a cabo este proyecto

¿Qué se va a encontrar el público que lea “Vidas ejemplares”?

Se va a encontrar con la trayectoria, vida y obra de dos personalidades, centralizada por sobre todo a partir del año 1950, en el que llegaron al Uruguay desde Bolivia. En el caso de mi padre, durante su extensa labor como guía espiritual de la NCI (el libro también se refiere a las primeras décadas de la NCI, incluso antes de que llegara mi papá a asumir el liderazgo espiritual) su activismo comunitario en el ishuv, y demás está decir como uno de los pioneros de la Confraternidad Judeo-Cristiana. En el caso de mi mamá, no solamente como «Rebetzen», «esposa de rabino» sino como una «Eshet Jayl», una mujer virtuosa que brilló con luz propia. Se hace además referencia a las etapas anteriores de ambos en Alemania -por ejemplo la dramática Noche de los Cristales- al traumático proceso de emigración y brevemente a los 11 años que estuvieron en Bolivia (mi papá uno de los fundadores y rabino de la comunidad de Cochabamba) pero se enfatiza sobre todo en las largas y fecundas décadas, desde 1950 que llegaron al Uruguay hasta los últimos días de cada uno de ellos. Los lectores se van a encontrar además con mensajes, comentarios y opiniones realmente hermosos sobre mis padres, en distintos momentos de sus vidas, que en lo personal a uno lo enorgullecen y le hacen decir que el esfuerzo valió la pena. También se van a encontrar con personalidades de la NCI -destaco especialmente al Cantor (Jazán) José Wahrmann, quien junto con mi papá formaron una dupla que aun muchos recuerdan- y del ishuv en general de aquellos tiempos. Y con mensajes, discursos y artículos escritos por ambos. Todo esto en un libro de más de 300 páginas, que intenta tener un orden cronológico coherente y que incluye mucho material fotográfico y también documentos.

Una pregunta muy amplia. ¿Cómo podrías sintetizar el legado de Fritz y Hannah, en ti y tu familia, y más ampliamente para la colectividad judía uruguaya y la sociedad uruguaya toda, principalmente en las relaciones interreligiosas?

Mis padres nos trasmitieron a mis hermanos y a mí los valores humanos y sociales del judaísmo, nos enseñaron a través de su ejemplo el amor de padres a hijos, de hijos a padres y el amor fraternal entre hermanos, al mismo tiempo que las tradiciones y costumbres, en un hogar sin duda muy tradicional. Hogar que respiraba judaísmo por todos lados, en el que el judaísmo se vivía pero no era un ghetto. En la Biblioteca de casa había fuentes de judaísmo, muchas obras de autores judíos pero también de filosofía general, de clásicos griegos, de cultura judía y general. Agradezco a mis padres, que de chicos nos enviaron a la Escuela Pública (República de Chile, Nro. 131) Barrio Sur, querido barrio, que es donde mis padres vivieron hasta el año 2000. A partir de la educación que nos dieron, su legado en términos de valores es imperecedero. Y eso se trasmitió a la NCI y al ishuv. A través de la cultura recibida del judaísmo alemán de la cual mi papá fue un claro exponente y con la influencia que específicamente recibió mi padre de su maestro, el Rabi. Leo Baeck. El legado pasa, como ya he dicho, por los valores humanos, éticos y sociales. No en la teoría: en la práctica. Mi mamá llevaba mishloaj manot (regalos a distintas personas) en Purim hasta casi los 95 años de edad! Invitaba personas necesitadas a nuestro Seder hasta una edad muy avanzada. El legado del activismo comunitario: mis padres no se «encerraron» solamente en su comunidad. Activaron en distintas instituciones: Wizo, Bnei Berith, CJM, CENTRA, entre otras. Y colaboraron con otras: Keren Kayemet. Y en cuanto al legado además, una de sus obras «cumbres»: la necesidad del diálogo y de tender puentes con el cristianismo, lo que finalmente se plasmó en la Confraternidad Judeo-Cristiana del Uruguay. Unidad: el legado pasa además por intentar «cohesionar» a la comunidad de la NCI, lo que no fue sencillo (habia ortodoxos y liberales) durante mucho tiempo. Y también por querer un buen relacionamiento -lo tuvo- con rabinos de otras comunidades: con el Rab. Laschover de la Kehila, y con el Rab. Edery de la Comunidad Sefaradi.

Al inicio del libro, decís que su historia puede resumirse a tres países: Alemania, Bolivia, Uruguay… ¿por qué?

Porque son los 3 países en los cuales vivieron: mi papá de 1914 a 1939 en Alemania, de 1939 a 1950 en Bolivia y de 1950 a 2000 en Uruguay. Mi mamá de 1922 a 1940 en Alemania-Polonia, de 1940 a 1950 en Bolivia (allí se conocieron con mi mamá) y de 1950 al 2021 en Uruguay.  En el caso de mi papá, es de destacar que venía de un árbol genealógico rabínico de larga data. La historia de mis padres se vincula obviamente a la historia familiar y es así que también se hace mención -además de la Noche de los Cristales- a la tragedia y al cataclismo de la Shoá, en especial en cuanto a la familia de mi mamá se refiere.

Elegí alguna frase o concepto que de tantos que te han transmitido Fritz y Hanna, ¿y por qué?

Una frase que le gustaba mucho citar a papá era la del Profeta Miqueas: «D´os ya te ha dicho, hombre, en qué consiste lo bueno y qué es lo que el espera de ti: que hagas justicia, amar la misericordia y andar humildemente con tu D´os» (6:8). Y otra de Pirkei Avot: «no juzgues a tu prójimo hasta tanto no te encuentres en su misma situación». A mamá, que realmente disfrutaba con el shabat (todos disfrutamos con el shabat en realidad) le encantaba decir que «el shabat D´os lo hizo para mi» (para ella). Otra frase que ella decía con frecuencia era -traduzco conceptualmente de Pirkei Avot- que «había que considerar el lado bueno de las personas», no solo lo negativo. Pero más allá de frases o conceptos (hay muchos sin duda que nos trasmitieron) ambos nos enseñaron, predicaron, con el ejemplo.                                                                                  FUERON LA MEJOR VERSIÓN DE ELLOS MISMOS.

¿Cómo hace la gente para conseguir el libro?

Probablemente, el día de la presentación y posteriores en la NCI haya quienes lo quieran comprar allí mismo. Como se acostumbra. Y es probable también que se pueda comprar en una librería (aun no está definida) días después de la presentación. De todos modos, en caso de que se venda, lo recaudado irá para instituciones de ayuda social. No pretendo ningún beneficio comercial. Si la gente lo lee, le interesa, le parece bien y a través de los personajes centrales los aprende a conocer o simplemente los recuerda con cariño, el objetivo está cumplido.

Un mensaje final

Mi papá: un judaísmo «racional». MI mamá: un judaísmo quizás más «emocional».

Que lo trasmitía de forma hermosa cuando cantaba en la Sinagoga…

En ambos casos: UN JUDAÍSMO HUMANO.

Coherentes en cuanto a lo que pensaban, sentían, hacían y trasmitían.

Respeto, humildad, honestidad. Valores.

Tradición.

El hogar en primer lugar, la sinagoga, el ishuv.

Se complementaron espléndidamente y juntos conformaron las «Vidas ejemplares» al servicio de la comunidad.