Egipto y el nuevo escenario mundial

16/Feb/2011

Clarín, Editorial

Egipto y el nuevo escenario mundial

16/02/11La caída del régimen de Hosni Mubarak abre un nuevo escenario en la política de Oriente Medio y de las relaciones del resto del mundo con esa región.La movilización que volteó a Mubarak tuvo varias características salientes que sorprendieron no sólo a los egipcios sino a los políticos y analistas de todo el mundo. La primera es la velocidad y potencia con que se desarrollaron los acontecimientos, en un país que, hasta hace pocas semanas, parecía estable y en el cual se discutía, incluso, la posibilidad de una nueva reelección de Mubarak. La segunda es que el fantasma del peligro del islamismo radical, agitado por el poder regional y occidental, no se hizo presente; que un islamismo moderado participó como un actor político más y sin ambiciones hegemónicas, y que la calle enarboló reivindicaciones laicas y democráticas.También fue notable, en esta revolución, el papel de los medios de difusión, sean televisivos o de internet, que lograron superar la rígida censura y contribuir a transmitir información y facilitar la organización de los grupos demandantes.Como coinciden los analistas, así como el movimiento egipcio fue una continuidad del iniciado poco antes en Túnez, la ola democratizante seguirá extendiéndose, con diferentes formas y nivel de profundidad en Africa y Oriente Medio, lo cual obliga a replantear concepciones teóricas y políticas estratégicas en todo el mundo.Solo cabe esperar, ahora, que los militares que tomaron el poder cumplan su promesa de ser una instancia de transición hacia una verdadera democracia.La rebelión en Egipto tuvo elementos inesperados para gobiernos y analistas de todo el mundo y obliga a replantear visiones teóricas y políticas estratégicas.