Director de Proyecto Shoá habló en la Asamblea General de la ONU

04/Ago/2016

Proyecto Shoá

Director de Proyecto Shoá habló en la Asamblea General de la ONU

En el marco del Foro Global de la Juventud, que tuvo lugar entre el 25 y el 31 de julio en Nueva York, Federico Wynter, el Director Ejecutivo de Proyecto Shoá, tuvo la oportunidad de hablar en el salón de la Asamblea General de Naciones Unidas. El foro abordó la Agenda de Desarrollo Sostenible de la ONU, con sus 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible para 2030.
Al evento en la ONU concurrieron estudiantes de 36 países ganadores del concurso “Many Languages, One World”, así como representantes de ONGs, misiones diplomáticas en Naciones Unidas y numerosos oficiales de Naciones Unidas, entre ellos el Director de la Unidad de Impacto Académico Dr. Ramu Damudaran y la Subsecretaria del Departamento de Información Pública.
En su breve presentación, Federico habló sobre cómo Proyecto Shoá contribuye a la educación en la convivencia, y sobre la importancia de la educación para generar buenas prácticas para la inclusión social. Federico finalizó abogando por una educación en una cultura de paz y de convivencia y por la creación de alianzas con la sociedad civil para potenciar los esfuerzos educativos.
DISCURSO COMPLETO EN ESPAÑOL:
Desarrollar comunidades, ciudades y sociedades inclusivas es una parte clave de la sostenibilidad. Pero a diferencia de la planificación urbana, la inclusión no es algo que se puede imponer; al contrario: debe ser incentivada y promovida a los niveles más bajos. Los ciudadanos y habitantes de cualquier ciudad nunca vivirán pacífica y sosteniblemente sino reconocen a sus vecinos, sin importar cuán buenas o efectivas sean las otras políticas públicas.
Frente a cada situación se toman lados y se adoptan roles. La elección frecuentemente es entre ser indiferente a las penurias y sufrimientos de los otros, incluso de los vecinos, o extender una mano. Y no elegir irónicamente puede ser el curso de acción más dañino, pues no hacer nada en realidad es hacer algo. Por lo tanto, ¿cómo podemos concientizar acerca del hecho de que las comunidades son sistemas heterogéneos y complejos donde personas diferentes deben coexistir y enfrentar una gran variedad de problemas al tiempo que son titulares de los mismos derechos básicos?
En español tenemos una hermosa palabra para describir esto: convivencia, que en inglés se traduce como “living together”. ¿Y cómo podemos conducir efectivamente a todos y cada uno de nosotros a abrazar esta diversidad y actuar en consecuencia, creando ambientes seguros e inclusivos donde todos podamos prosperar?
En Uruguay podemos tener una respuesta: educación. Yo dirijo una ONG que trabaja en lo que llamamos educación en la convivencia, impartiendo talleres en liceos en todo nuestro país acerca de la importancia de reconocer la diversidad en la que vivimos. Nuestros talleres parten de la experiencia histórica para enfocarse en hechos actuales relacionados a la exclusión social y cómo enfrentarla. Trabajando barrio a barrio, podemos impactar la forma en que las personas se ven e interactúan entre ellos, y ayudarlos a adoptar una actitud más abierta a fin de producir buenas prácticas para la convivencia.
Yo creo que la educación tiene el poder de transformar las perspectivas de las personas de forma fundamental y expandir sus horizontes. Sin duda debe ser complementada con otros esfuerzos, puesto que problemas multidimensionales como aquellos que estamos discutiendo hoy, inevitablemente requieren de soluciones interdisciplinarias. Pero sin importar cuán bien diseñadas estén las políticas, donde prevalece la indiferencia, donde no hay solidaridad, donde no hay voces para alzarse y hablar en nombre de los que no tienen voz, va a haber cohabitación pero no convivencia, no va haber resiliencia ni seguridad en nuestras ciudades, y ciertamente no va a haber sostenibilidad, porque la sostenibilidad necesariamente es una empresa conjunta. Educar en una cultura de paz y de convivencia, y aliarse con la juventud y la sociedad civil en los esfuerzos educativos, puede ayudar a dirigir las políticas públicas en inclusión hacia la dirección correcta. De lo contrario, estas pueden estar operando en el vacío.
Muchas gracias.