Mientras
los israelíes siguen con especial atención el avance del Estado Islámico en
Irak y Siria y sus amenazas a Europa, queda clara la presencia de los
yihadistas también en Israel. El Servicio de Seguridad Shin Bet reveló ayer que
un abogado árabe de Nazaret, ciudadano israelí, y otros seis árabes reclutados
por él están detenidos, por formar lo que de hecho era una célula incipiente,
cuya intención era viajar a Siria y allí sumarse formalmente al EI. Contra los
siete israelíes se presentaron cargos por sospecha de «participación y acción
en una organización prohibida, apoyo a un grupo terrorista y contacto con
agentes extranjeros». El abogado Adnan Aladdin reclutó a dos hermanos y a otros
cuatro familiares de ambos de la localidad de Sakhnin y a un amigo de los
hermanos, de Dir Hanna. Todos se entrenaban en la aldea Manda, en la propiedad
de Aladdin, al norte, en la preparación de cócteles molotov y en el
degollamiento de ovejas, mientras planeaban cómo iban a pasar a Siria, algo
prohibido para ciudadanos israelíes.
En la
investigación, revelaron que a uno de los detenidos, Karim Abu Salah, le
resulta difícil ver sangre. Según el acta de acusación, las ovejas que compró
el grupo con dinero juntado entre todos eran para «practicar» y degollarlas
como parte del entrenamiento «para endurecerse en caso de que tengan que
degollar infieles en Siria u otros lados». La célula ahora desarticulada se
originó en dos frentes. Por un lado, estaba el abogado de Nazaret, que
trabajaba en el servicio público representando entre otros a árabes en proceso
jurídico por problemas de seguridad. Por otro, el grupo de la zona de Sakhnin
se reunía en debates sobre el islam, dudando si apoyar a Estado Islámico o al
Frente al Nusra –una organización ligada a Al Qaeda opuesta al régimen del
presidente sirio, Bachar al Asad, rival en cierta medida –por cuestiones
tácticas– del Estado Islámico. Finalmente optaron por el EI y contactaron con
Adnan Aladdin por Facebook. Éste se presentó como una figura de alto rango en
el Estado Islámico, cuya intención era convertirse en el «comandante en jefe de
la organización en Palestina», término con el que se refería evidentemente al
propio Estado de Israel.
No deja
de sorprender la forma abierta en que se manifestaba el abogado de Nazaret,
como si no temiera ser detenido o no comprendiera que su apoyo público al
Estado Islámico llevaría al que fuera vigilado. Ya durante la guerra entre
Israel y Hamas en verano, Aladdin se expresó de un modo muy extremista contra
Israel y a favor del islam radical. El contacto con el grupo de Sakhnin ya se
había establecido. En septiembre, declaró en una entrevista filmada al portal
Ynet: «Cumplo los preceptos de Alá y apoyo al Estado Islámico siempre y cuando
se apegue al cumplimiento de esos preceptos». Sobre las imágenes de las
decapitaciones cometidas por el EI, argumentó: «Vemos esas filmaciones, pero
debo decir que ése es sólo uno de los caminos para ejecutar a infieles y
asesinos». Es la primera vez que una célula yihadista de varias personas se
organiza y comienza a entrenarse en territorio israelí.