23-6-2011 El Consejo de la Facultad de Arquitectura de la Universidad de la República difunde hoy la nueva lista de los monumentos que se protegerán con normas especiales.
Una vez más los especialistas se enfrentan a las polémicas decisiones sobre el patrimonio nacional. Ayer por la tarde se analizó la lista de nuevos bienes, realizada por el Instituto de Historia de la Arquitectura de la Facultad y difundida desde hoy. Son 115 bienes en total, que incluyen viviendas particulares, edificios, comercios, escuelas, hoteles, iglesias, un panteón y hasta una farmacia y un quiosco policial. El propósito es protegerlos, y esto se hace en distintos grados por parte de las intendencias o por parte de la Comisión del Patrimonio Cultural de la Nación.
Legislación dura
El profesor Jorge Nudelman integra el Instituto de Historia de la Arquitectura y explicó a El Observador los pormenores del proceso por el cual se decide que algo pase a ser considerado patrimonio. Según Nudelman, la legislación generó algunos problemas por su radicalidad. Es de los años 70, y por momentos parece «muy dura». Como las normas muestran cierta debilidad al no poder amparar casos concretos, es necesario recordar a los organismos el valor arquitectónico o histórico de algunas piezas. Esto lo puede hacer cualquiera. En principio, todos los ciudadanos tienen derecho a nombrar un bien como monumento histórico nacional, aunque prevalecen las propuestas de los entendidos. Su proyecto se direcciona a la Comisión del Patrimonio Cultural y ésta la delega en un representante de la Universidad de la República.
Polémica
Hace pocos días un grupo de estudiantes y docentes de la Facultad de Arquitectura protestó por la destrucción de dos casas en el cruce de las calles Ponce y Palmar. El caso reavivó la toma de conciencia sobre la vulnerabilidad legal de ciertos edificios valiosos, como la casa Martirena-Dighiero o Solana del Mar, hoy alterados e incluso en proceso de demolición, o el caso reciente del edificio del Arq. Crespi en la calle Patria, en el barrio del Golf. Por otro lado, algunos se quejan en sentido contrario. Vivir en un hogar declarado patrimonio nacional no es sencillo, ya que supone estar de manos atadas a la hora de efectuar las reformas necesarias y exigidas.
Desde hoy 115 bienes pasan a considerarse patrimonio nacional
23/Jun/2011
El Observador