Ante la escasez de personal sanitarios, EI amenaza con quemar las
viviendas de los doctores si no regresan a Mosul
Territorio, idioma,
moneda….salud. Los terroristas del Estado Islámico se han dado cuenta de que
para materializar sus aspiraciones políticas necesitan restablecer la red
sanitaria en los territorios que han conquistado. Después de asaltar la ciudad iraquí de Mosul
el pasado mes de junio, el brutal Estado Islámico rápidamente solidificó su
control, con pistoleros e imanes, una situación que provocó la huida de miles
de personas, incluido el personal sanitario.
Así que el mes pasado el grupo lanzó un ultimátum a los sanitarios que
habían abandonado la segunda ciudad iraquí: volved al trabajo o tomaremos
vuestras casas.
Con cortes de
electricidad, sin medicinas y en medio del campo de batalla hay que añadir las
medidas morales y de comportamiento que hacen que ser médico sea una profesión de riesgo en la ciudad
de Mosul. Según publica Washington Post, los yihadista han tenido que levantar
algunas de sus prohibiciones como la que impedía a hombres y mujeres trabajar
juntos. No obstante, según un médico que trabaja en el hospital de Mosul que
habla en la condición de anonimato, la ley islámica rige los centros
hospitalarios en la ciudad iraquí. Las mujeres tienen que trabajar con niqab,
que cubre completamente el rostro y no pueden trabajar en los turnos noche.
Poca disidencia es
tolerada en los centros de salud. Un doctor señaló que a principios de mes
observó una discusión entre un doctor afiliado al Estado Islámico y una
paciente. Al día siguiente, los miembros de Estado Islámico trajeron de vuelta
al paciente al que azotaron públicamente en el vestíbulo del hospital.
Las atrocidades de EI
fuerzan las huída de miles de personas. Una situación que está generando el
éxodo de iraquíes y sirios. Sin
embargo, un informe publicado en el mes
de agosto sobre la situación Humanitaria
en al Raqqa, capital del EI, reveló que las condiciones de vida había mejorado
desde que en enero los islamitas tomaron el control de la ciudad en la que
residen 570.000 personas. Pero, tal y como explica WP, la situación en Mosul es
diferente ya que su población es el doble y la ciudad está aislada desde junio,
cuando los peshmergas, lo chiíes y la mayor parte de la población huyeron, al
tiempo que el gobierno central de Bagdad interrumpió todos los servicios.
Ahmed Ali, experto
del Institute for the Study of War in
Washington insisten en que los islamistas
“quieren proyectar una imagen de eficiencia pero improvisan la mayor
parte de las decisiones que toman.”
Ente los primeros edictos
que promulgaron cuando tomaron Mosul figura el código de vestimenta islamista
en los hospitales donde las mujeres tienen que cubrir su rostro, manos. Una
decisión que sorprendió a las mujeres, acostumbradas a vestir de manera
tradicional pero sin cubrirse. Los
yihadistas también abolieron los programas de planificación familiar y
prohibieron a los hombres tratar a mujeres en el parto. A pesar del intento de
los yihadistas por mantener en funcionamiento las instituciones, los burócratas
y funcionarios huyen, dejando una ciudad sin instituciones.
Según WP, los yihadistas
ofrecen 200 dólares mensuales a los doctores frente a los casi 1.000 que
recibían ante. Además, el contrabando de medicamentos básicos es una práctica
rutinaria en Mosul donde no hay apeas medicinas para tratar a los enfermos. En
el mercado negro el precio es el doble o triple.
Sin embargo, medicamentos
y tratamientos a largo plazo o más
sofisticados se han vuelto realmente difícil de conseguir. Según un
cirujano, la clínica ortopédica de un hospital, que ha visto 60 pacientes
parapléjicos desde junio, se ha quedado
sin sillas de ruedas. Por orto lado, un destacado dirigente del grupo Estado
Islámico pidió a sus habitantes donar sangre para los yihadistas heridos.
Dentro del horror de los hospitales de Estado Islámico
27/Nov/2014
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