Del desierto israelí, corales para hacer huesos

07/Feb/2017

Israel21c (traducido por PorIsrael), por: Abigail Klein Leichman

Del desierto israelí, corales para hacer huesos

Algunos injertos orgánicos de animales o
humanos presentan también esas características, pero tienen el riesgo de ser
rechazados y pueden transmitir enfermedades. Los sintéticos eliminan esos
riesgos pero son mucho más débiles que el hueso natural.
Hay una demanda creciente de alternativas,
pues se espera que el mercado mundial de sustitutos ortopédicos e injertos
óseos alcance entre 3.400 y 1.000 millones de dólares, respectivamente, este
año.
“Nuestros productos ofrecen lo mejor de
ambos mundos, por lo que son una solución óptima”, dijo Schwartz a ISRAEL21c.
Un estudio hecho en Europa, agregó, ha
descubierto que los injertos de CoreBone son cuatro veces más fuertes que los
huesos humanos.
Los estudios han demostrado que el material
de la compañía ofrece un alto grado de biointegración y conectividad con la
estructura ósea del receptor cuando se le compara con productos líderes del
mercado. Además, puede completar la reparación del hueso en pocos meses.
Corales que crecen en el desierto
CoreBone está hecho a base del exoesqueleto
mineral enriquecido de corales cultivados en acuarios controlados y
enriquecidos con sílice y estroncio para añadirle propiedades bioactivas y
óseo-conductivas (atracción óseo-celular). El proceso está patentado en Estados
Unidos e Israel.
Los corales provienen de especies
seleccionadas y son criados en un espacio cerrado en el desierto de Arava, al
sur del país, por lo cual no están expuestos a polución marina, contaminación y
otros riesgos.
“Todos nuestros productos vienen de corales
naturales, pero hemos creado diferentes variedades para indicaciones distintas,
pues difieren en forma, solidez y porosidad”, explicó Schwartz.
Uno de los procedimientos dentales más
comunes hoy en día es la preservación alveolar después de que un diente ha sido
extraído, que sólo en Estados Unidos suma 20 millones de casos.
“Si no se rellena la cavidad la pérdida
ósea será considerable”, dijo. “Los más común es rellenarlo con gránulos de
injerto óseo diferentes. Hemos descubierto que uno de los corales que
cultivamos tiene exactamente la misma forma y dimensiones que las raíces de los
dientes. Así que usamos la forma natural del coral para encontrar una solución
para un procedimiento dental muy extendido”.
La naturaleza hace el trabajo
CoreBone fue fundada en diciembre de 2011
como empresa de cartera de The Trendlines Group, en Misgav, al norte de Israel.
Tiene seis empleados y ha obtenido dos
millones de dólares de financiadores públicos e inversores privados de
Singapur, Israel y Estados Unidos. Iniciará una nueva ronda de financiación
cuando comience a comercializar el producto.
Schwartz, que fue director ejecutivo en dos
compañías de tecnología médica (Vaica Medical y Aspect AI), y el profesor
Itzhak Binderman, especializado en biología ósea y odontológica, son los
fundadores de la firma. Binderman, además, fue director del departamento dental
del Centro Médico Sourasky, en Tel Aviv, y profesor de la Universidad de Tel
Aviv.
Schwartz dice que los productos de CoreBone
están siendo sometidos a pruebas clínicas en el Centro Médico Baruch Padeh, en
Poriya, cerca de Tiberiades.
Las pruebas permiten que la compañía pueda
lanzar sus productos en Europa e Israel. A mediados de este año se espera que
CoreBone sea aprobado por la Administración de Alimentos y de Medicamentos de
los Estados Unidos.
Los injertos tendrán un precio comparable
al del precio promedio de injertos bovinos, que cuestan aproximadamente 100
dólares por centímetro cúbico en Estados Unidos. Su uso es cada vez menos
frecuente por razones de seguridad.
“Podemos ofrecer un precio muy competitivo
porque la naturaleza hace el trabajo por nosotros”, dijo Schwartz.