La Cumbre de Naciones Unidas para el Desarrollo Sustentable, que comenzará el 20 de junio, convocará a más de 116 jefes de Estados en Río de Janeiro, entre ellos el mandatario de Irán.Pero a diferencia de muchos de sus pares, Ahmadinejad se caracteriza por emplear los foros internacionales para reiterar su discurso de intolerancia hacia Israel y para defender su cuestionado plan nuclear. Por eso, instituciones judías alertaron de que esta ocasión no será ajena a la metodología iraní.»En el pasado, ha hecho abuso del podio de las Naciones Unidas con el fin de negar el Holocausto nazi y promover una incitación al genocidio, a través de sus reiterados llamamientos para destruir a un país miembro de la comunidad internacional», señaló el Centro Simon Wiesenthal a través de un comunicado.Su director de Relaciones Internacionales, Shimon Samuels, y el encargado para América Latina, Sergio Widder, denunciaron que «el régimen iraní patrocina el terrorismo internacional» y recordaron que «fue acusado por la Justicia argentina por su responsabilidad en el ataque contra la AMIA (1994), en Buenos Aires, que provocó la muerte de 85 personas y centenares de heridos». «Esta política continúa hasta el presente, a través del apoyo militar a los crímenes del dictador sirio Bashar Al Assad contra su propio pueblo», subrayaron.Claudio Epelman, director del Congreso Judío Latinoamericano, aseguró a Infobae América que «Teherán aprovecha todos los foros internacionales para expandir sus ideas de odio y veneno». «El gobierno iraní es quien da, hoy día, protección a asesinos buscados por la Justicia», en referencia también al atentado contra la mutual judía y la embajada israelí en Argentina. «Quienes somos amantes y defensores de la justicia no podemos decir que acompañamos la visita de Ahmadinejad a la región», agregó.Si bien aún se desconoce la agenda que tendrá el presidente iraní en Brasil, varias versiones dieron cuenta de su interés por reunirse con otros gobernantes, entre ellos la anfitriona Dilma Rousseff.Por eso, el Centro Simon Wiesenthal urgió a todos los Estados participantes en Río+20 a rechazar encuentros bilaterales y formuló un pedido para que los delegados abandonen el recinto cuando el mandatario iraní haga uso de la palabra. «América Latina tiene una obligación de enviar un poderoso mensaje no sólo a Teherán, sino al resto del mundo, acerca de su compromiso con la responsabilidad y la paz mundial», consideró Widder. La Federación Israelita de San Pablo, junto a otras organizaciones judías y no judías, lanzó una campaña para mostrar a la población brasileña su rechazo a la llegada del presidente de Irán.También se convocó a una manifestación para el próximo 17 de junio que se realizará paralelamente en Río de Janeiro, San Pablo, Porto Alegre y Curitiba, entre otras ciudades.Irán, que es criticado por Occidente por dar apoyo bélico y logístico al régimen sirio para que continúe con sus matanzas de civiles, enfrenta además serias sanciones por su programa nuclear, que se sospecha tiene fines militares y por el cual no quiso responder a los cuestionamientos de la Agencia Internacional de Energía Atómica (AIEA).Al respecto, Samuels advirtió: «Ahmadinejad aprovechará su presencia en la Cumbre para tratar de romper el aislamiento impuesto por el grupo 5+1 (Alemania, China, Estados Unidos, Francia, Gran Bretaña, Rusia)». «Urgimos a todas las delegaciones a evitar dar una imagen de apoyo a los anhelos nucleares iraníes», manifestó.
Crece el rechazo a la participación iraní en Río+20
24/Jun/2012
Infobae.com