Los libelos de sangre,
que tuvieron lugar especialmente durante la Baja Edad Media europea, eran
acusaciones, orales o escritas, de asesinatos rituales de niños cristianos por
parte de los judíos. Servían, dado su contenido, para fomentar ataques y
pogromos contra las comunidades judías autóctonas y justificar las leyes
antisemitas que se aplicaban contra ellas.
El primer libelo de
sangre conocido se produjo antes del surgimiento del cristianismo: fue perpetrado
por el estudioso griego Apión, en el siglo I a. C., y Flavio Josefo lo refutó
con su Contra Apión. El último registrado en Europa tuvo lugar en Polonia en
1946, cuando, tras una acusación falsa de secuestro y asesinato ritual, la
Policía, la inteligencia militar y militantes del Partido Polaco de los
Trabajadores asesinaron a 42 judíos supervivientes del Holocausto.
Durante las últimas
décadas, y sobre todo desde el estallido de la Primera Intifada, hay un nuevo
frente de guerra abierto en el conflicto entre israelíes y palestinos: el de la
información. En este contexto, se ha desplegado una maquinaria de manipulación
mediática con el objetivo de dañar la imagen de Israel y aislarlo
internacionalmente: las acusaciones sin fundamento que se vierten contra el
Estado judío son los libelos de sangre modernos.
Los ejemplos son
sustanciosos, y en su difusión desempeñan un papel fundamental medios de
comunicación tenidos por serios y prestigiosos.
En agosto de 1982 el
presidente de los EEUU, Ronald Reagan, pidió a Israel que detuviera sus ataques
en el Líbano después de que el Washington Post publicara una foto en portada
-filtrada por la OLP- de un bebé sin brazos y con quemaduras, víctima
supuestamente de un bombardeo de la aviación israelí. Posteriormente se
descubrió que el bebé tenía brazos y que las quemaduras se las provocó un
ataque de la OLP en Beirut Oriental. El Washington Post acabó pulicando una
rectificación… en la página decimocuarta.
El 30 de septiembre de
2000 la muerte del niño palestino Mohamed al Durah provocó que se lanzaran toda
la clase de improperios contra Israel y se dice que alentó a cientos de
palestinos a unirse a la lucha armada contra Israel durante la Segunda
Intifada. El canal de televisión France 2 sigue manteniendo que Al Durah murió
bajo fuego israelí, pero el caso ha sido llevado a los tribunales.
En 2002, cuando el
Ejército israelí entró en Yenín, líderes e intelectuales europeos acusaron a
los israelíes de estar haciendo lo mismo que los nazis en Auschwitz o el gueto
de Varsovia; después que la nada sospechosa Human Rights Watch cifrara en 52
los palestinos muertos –26 de ellos arma en mano–, por 13 soldados israelíes,
no hubo más que silencio; pero las manifestaciones callejeras en las que se
comparaba a Israel con los nazis fueron televisadas hasta en el último rincón
del mundo.
En verano de 2006,
durante la Segunda Guerra de Líbano, la agencia de noticias Reuters no tuvo más
remedio que despedir al fotógrafo Adnan Haj por manipular fotografías de los
ataques israelíes con el objetivo de mostrar más devastación.
Y ahora las inundaciones
de Gaza
En los últimos días, la
Franja de Gaza ha padecido inundaciones. Las causas han sido puramente
meteorológicas, como en 2013. Pero esta vez algunos medios no han querido
perder la oportunidad de airear un libelo contra Israel.
Examinemos el caso,
porque es de juzgado de guardia.
En el día de ayer, Al
Yazira publicaba una noticia en la que acusaba a Israel de haber inundado Gaza
abriendo las presas del sur del país. Para sustentar la acusación el canal
qatarí se hacía eco de las palabras del general Said al Arabia, jefe de la
agencia de defensa civil de la Franja:
Israel abrió las
compuertas, sin previo aviso, ayer por la noche, causando graves daños a las
aldeas de Gaza próximas a la frontera… más de 40 viviendas quedaron anegadas y
80 familias que encuentran actualmente en refugios como consecuencia de ello.
Hispan TV, la televisión
de habla hispana del Gobierno de Irán, difundió la noticia, así como Vice News.
El libelo fue propalado también por France Presse, que produjo un vídeo en el
cual habitantes de la Franja acusaban a Israel de las inundaciones.
Hay un pequeño problema
en todo esto: en el sur de Israel no hay presas.
El Daily Mail británico
publicó una noticia encabezada con este titular:
Cientos de palestinos se
quedan sin casa después de que Israel abriera las presas de los ríos e inundara
Gaza… horas antes la compañía eléctrica del Estado judío cortó la electricidad
en ciudades de la Margen Occidental.
El Mail fue más allá que
Al Yazira, Hispan TV, Vice News o AFP e intentó conectar los cortes eléctricos
en las ciudades de Nablús y Yenín -por una deuda de 2.000 millones de shekels
(unos 450 millones de euros), mientras los altos cargos de la ANP no viven
precisamente en la miseria-, que tuvieron lugar por espacio de 45 minutos el
pasado lunes, con las inundaciones en Gaza, provocadas por las fuertes lluvias
de los últimos días.
El Mail corrigió el
titular y eliminó las referencias a las inexistentes presas del sur de Israel,
pero siguió manteniendo la acusación de que la inundación fue provocada.
A los que sostenemos que
se manipula mediáticamente contra Israel con el objetivo de denigrar su
posición e imagen internacional (a tenor de lo que se desprende de una encuesta
de la BBC realizada en 2013, la estrategia ha dado sus frutos) a través de la
actualización de los temas y libelos antisemitas clásicos nos han llamado de
todo. Desde que estamos a sueldo del Mosad hasta que somos unos llorones
victimistas. Pero no hay descalificación que pueda derribar a un dato objetivo.
Siempre estaremos con el 2+2=4 antes que con los que acusan falsariamente a
Israel de genocida.
El caso de la inundación
provocada de Gaza no hace sino corroborar lo que llevamos años denunciando:
contra Israel, en los medios, vale todo; y en muchas ocasiones la intención no
es informar sino difamar.
Contra Israel vale todo
02/Mar/2015
Libertad Digital, Elías Cohen