La decapitación de un
cooperante británico, reivindicada el sábado por el grupo, ha reforzado la
determinación de la comunidad internacional de formar una gran coalición ara
erradicar a estos yihadistas que controlan vastos territorios en Irak y Siria.
«Estamos ahora en
orden de marcha», afirmó a la televisión CBS el secretario norteamericano
de Estado, John Kerry, que ha obtenido el acuerdo de 10 países árabes en un
reciente maratón diplomático por Oriente Medio.
La conferencia, que
empezará a las 07H30 GMT en presencia sobre todo del ministro ruso de
Exteriores, Serguei Lavrov, y de Kerry, estará presidida por los presidentes
francés e iraquí, François Hollande y Fuad Masum.
«Va a permitir que
cada uno sea mucho más preciso acerca de lo que puede o quiere hacer»,
indicó una fuente diplomática, y subrayó que las decisiones adoptadas no serán
forzosamente conocidas.
Según Estados Unidos, más
de 40 países están dispuestos a participar en esta alianza. Australia anunció
el domingo que contribuirá con el envío de 600 soldados a los Emiratos Árabes
Unidos.
«Aniquilar la
amenaza»
Tras la decapitación del
cooperante humanitario David Haines, el presidente estadounidense Barack Obama
reiteró su voluntad de trabajar con «una amplia coalición de
naciones» para «aniquilar la amenaza» que representa el Estado
Islámico (EI).
«Acorralaremos a
estos asesinos (…) tome el tiempo que tome», declaró el domingo el
primer ministro británico, David Cameron, con expresión grave, tras la difusión
de un video de la decapitación de David Haines.
«Paso a paso tenemos
que hacer retroceder, desmantelar y a la larga destruir el EI, agregó en un
discurso televisado, y se comprometió a tomar «toda nueva medida que sea
necesaria, sin entrar en detalles.
De momento, Cameron no se
ha pronunciado sobre la posibilidad de asociar a Gran Bretaña a los bombardeos
aéreos que desde agosto lleva a cabo Estados Unidos en Irak y Siria.
Haines es el tercer rehén
occidental decapitado en menos de un mes por los yihadistas, después de James
Foley y Steven Sotloff, dos periodistas estadounidenses capturados también en
Siria.
En la grabación, titulada
«Un mensaje a los aliados de Estados Unidos», EI amenaza además con
ejecutar a otro británico, Alan Henning.
El verdugo, con la cara
cubierta, se dirige a Cameron para reprochar que Gran Bretaña se haya unido a
Estados Unidos para combatir a EI.
«Ustedes ingresaron
voluntariamente en una coalición con Estados Unidos contra el Estado Islámico,
como su antecesor Tony Blair lo hizo antes que ustedes, siguiendo una tendencia
entre nuestros Primeros Ministros británicos que no pueden encontrar el coraje
de decir no a los estadounidenses», dice el verdugo.
Este hombre con acento
británico, que podría ser el mismo que aparece en las ejecuciones de Doley y
Sotloff, añade que esa alianza sumirá a Gran Bretaña en «otra guerra
sangrienta e imposible de ganar».
Londres anunció el martes
el envío de ametralladoras pesadas y munición a las fuerzas kurdas de Irak por
valor de dos millones de eurospara luchar contra los yihadistas.
Dedicado a labores
humanitarias desde 1999, Haines fue capturado en Siria en marzo de 2013 cuando
realizaba su primera misión para la organización no gubernamental francesa
Acted, como responsable logístico en el campo de refugiados de Atmeh, cerca de
la frontera turca.
«Apreciado por
todos»
Acted está
«anonadada» por el asesinato de su empleado, que «todos
apreciaban, sobre todo por su generosidad, su compromiso y su
profesionalismo». La ONG anunció la presentación inminente en París de una
denuncia por asesinato y secuestro.
Este «odioso asesinato
(…) muestra una vez más hasta qué punto debe movilizarse la comunidad
internacional contra Daesh» (acrónimo árabe de EI), reaccionó Francia.
Un portavoz de la
diplomacia europea afirmó por su parte que la UE, después de esta decapitación,
«está más decidida que nunca a apoyar los esfuerzos internacionales de
cara a luchar contra los grupos terroristas».
Obama anunció el pasado
miércoles una extensión de la campaña aérea estadounidense en Irak, donde se
desplegarán un total de 1.600 militares norteamericanos para apoyar a las
fuerzas armadas iraquíes en materia de equipos, formación e información.
El Ejército iraquí, mal
entrenado y poco leal, ha sido derrotado por EI y le cuesta recuperar terreno a
pesar de la ayuda de los combatientes kurdos y chiitas, además de los
bombardeos aéreos estadounidenses desde el pasado 8 de agosto.
Obama también manifestó
su disposición a atacar a EI en Siria y se comprometió a incrementar la ayuda
militar a los rebeldes sirios moderados que combaten a la vez contra EI y el
régimen de Damasco.
John Kerry precisó que
los bombardeos de Estados Unidos no se coordinarán con el régimen sirio a pesar
de una solicitud por parte de Damasco.