Un presunto video de dudoso origen y veracidad difamó groseramente al profeta Mahoma, y supuestamente, incendió buena parte del mundo musulman. Lo cierto es que se difundió el 11 de setiembre pasado, fecha conmemorativa del atentado a las Torres Gemelas en Estados Unidos. La reacción fue de tal magnitud que se originaron violentos ataques a varias embajadas, se dio muerte a civiles e, incluso, provocó combates con soldados de las Naciones Unidas en los siguientes sitios: Egipto, Irán, Libia y otros países de mayoría musulmana como Marruecos, Nigeria, Argelia, la India, Afganistán, Jordania, la Autoridad Palestina, Pakistán, Irak, Bangladesh, y Turkmenistán, Sudán, Túnez, Yemen… Horas antes, la jornada de ira había arrancado en Yakarta, donde decenas de iracundos musulmanes se concentraron frente a la embajada norteamericana al grito de «muerte a EEUU» y «muerte a los judíos». (Fuente: EFE)Poco importa quién hizo ese video, quizás nunca se sepa la verdad. Es un fraude moral, ético. Quizá sea simplemente “material tóxico”, “información basura”; o fruto de venganzas entre facciones religiosas perseguidas y amenazadas dentro de los países árabes.Lo inadmisible es: la reacción violenta y sanguinaria de las poblaciones radicales de dichos países, manipuladas sistemáticamente por los integristas islámicos.»El gobierno de la República Islámica de Irán condena (…) esta acción inapropiada y ofensiva», dijo el primer vicepresidente Mohammad Reza Rahimi, según la agencia de noticias Mehr. «Ciertamente vamos a buscar, localizar y perseguir al culpable (…), quien ha insultado a mil 500 millones de musulmanes en todo el mundo», agregó. «Vamos a defender a nuestro profeta hasta que tengamos sangre sobre nuestros cuerpos…” (Reuters y AFP 17.09.2012)Fraude y odio, peligrosa combinación que denunciamos. Es un mecanismo perverso que siembra muerte y destrucción. Callar es otorgar, este flagelo no se combate con “indiferencia” sino con pensamiento crítico y condena universal. Los países demócratas tenemos la responsabilidad de preservar nuestros valores humanos pacifistas. Debemos ser muy claros en expresarnos ante nuestras sociedades en contra de estos episodios de violencia desbordad y reiterada.
Con «F» de FRAUDE y «O» de ODIO
19/Sep/2012
Comité Central Israelita del Uruguay