Comisión siria afirma que más de 300.000 personas podrían haber desaparecido bajo el régimen de la familia Assad

19/Ago/2025

Agencia Judía de Noticias

La Comisión para Personas Desaparecidas de Siria informó que el número de personas desaparecidas durante las décadas de gobierno de la familia Assad, incluyendo la guerra civil, podría superar las 300.000.

Mohammed Reda Jalkhi, jefe de la comisión creada en mayo, señaló que el mandato del organismo abarca desde 1970, cuando Hafez al-Assad tomó el poder, hasta la actualidad, sin un plazo definido para completar su trabajo. “Nuestras estimaciones sobre el número de desaparecidos oscilan entre 120.000 y 300.000 personas, y podría ser aún mayor”, declaró a la agencia estatal SANA.

Durante la guerra civil siria, que comenzó en 2011 tras la brutal represión de protestas antigubernamentales, decenas de miles de personas fueron detenidas o desaparecidas. Todos los bandos del conflicto fueron acusados de cometer atrocidades, incluido el grupo yihadista Estado Islámico, que controló amplias zonas de Siria e Irak, imponiendo su interpretación estricta de la ley islámica y perpetrando ejecuciones masivas.

El régimen de Bashar al-Assad, depuesto en diciembre de 2024, continuó la política de control autoritario de su padre, Hafez al-Assad, quien llegó al poder mediante un golpe militar sin derramamiento de sangre. Su gobierno se caracterizó por la represión sistemática y el uso de prisiones conocidas por la desaparición de personas sin dejar rastro, como el célebre centro de detención de Saydnaya.

Jalkhi indicó que la comisión ya ha documentado más de 63 fosas comunes en Siria, aunque no detalló su ubicación, quién las excavó ni quiénes podrían estar enterrados allí. Además, señaló que se está trabajando en la creación de un banco de datos de personas desaparecidas para facilitar futuras investigaciones y garantizar justicia.

Las nuevas autoridades sirias han prometido perseguir la rendición de cuentas por las atrocidades cometidas durante la era Assad, en un intento por reconocer a las víctimas y esclarecer la magnitud de las desapariciones forzadas que marcaron la historia reciente del país.