1-12-2011 Reut Tsoref es una «payasa médica» israelí que está en Uruguay para enseñar a trabajar la risa en los hospitales
LUIS ROUX P LROUX@OBSERVADOR.COM.UY
Reut Tsoref cree que los payasos juegan un papel importante en la salud, porque la risa es una actitud que ayuda a sanar.
Así también lo entienden las autoridades sanitarias de Israel, país donde en cada hospital hay un grupo de payasos (Medical Clowns), que trabaja junto a médicos y enfermeras, como parte del staff.
Tsoref se especializa en niños y parte de su trabajo es que sigan siendo niños: «En el hospital se tienen que comportar como adultos; tienen que prestar atención a lo que dice el médico, tienen que colaborar con el tratamiento, tienen que sobreponerse al dolor», explica la médica payasa.
Con ella las cosas son diferentes y se crea una atmósfera en la que no solo los niños, sino por momentos también los médicos y las enfermeras, se comportan de manera infantil.
Así sucedió en el hospital Pereira Rossell, cuando una enfermera pretendió reprimir a la payasa, con el clásico dedo mayor perpendicular a los labios: «Silencio, por favor».
Era todo lo que Tsoref necesitaba: «Me lo tomé muy en serio y empecé a hacerla callar a ella y a los médicos y a cualquiera. ´Silencio, esto es un hospital, por favor, no digan nada´. Enseguida la enfermera se estaba riendo y los niños también».
Reut Tsoref forma parte de Dream Doctors, una organización que pretende extender la costumbre de los Medical Clowns a cada hospital del mundo.
La profesional estará durante algunos días en Uruguay para «mostrar otra manera de llegar alos pacientes niños, una manera que muchas veces es la única posible».
La payasa dio un taller en Centro Teletón a más de 100 voluntarios, y trabajó en el Pereira Rossell con el grupo SER, que realizan una tarea similar. Dictó también un taller teórico vivencial en la Facultad de Psicología.
«Yo lo siento como una misión», dice Tsoref de su trabajo, que el año que próximo la llevará de regreso a Angola por seis meses. Es que allí las necesidades son muy grandes. También la de sonreír.
Clowns que ayudan a curar
01/Dic/2011
El Observador, Luis Roux