La degeneración macular relacionada con la
edad (DME), o senil, es una de las principales causas de ceguera en los mayores
de 60 años. Alrededor del 90% de pacientes con DME padecen del tipo “seco”,
para el que aún no existe una terapia aprobada.
Así pues, la carrera para hallar una cura ha
empezado. El potencial es enorme, pues los productos para tratar el número de
pacientes del tipo “húmedo”, que es menor, representan un mercado de 5.000
millones de dólares anuales.
La compañía Cell Cure Neurosciences, con sede
en Jerusalén, ha entrado al mercado con un tratamiento de células epiteliales
pigmentarias retinales humanas inyectables, que hacen de “ayudantes” esenciales
para las células fotoreceptoras del ojo. Son producidas a partir células madre
pluripotentes gracias a una tecnología exclusiva de la compañía.
El director ejecutivo de ésta, Charles Irving,
explica que el epitelio pigmentario retinal se deteriora con la edad y no
proporciona a los fotoreceptores los nutrientes y pigmentos necesarios para
funcionar.
“Las células fotoreceptoras pueden vivir un
poco más tiempo por sí mismas antes de morir, y eso es irreversible”, dijo a
ISRAEL21c. “Nuestro objetivo es facilitar, por primera vez, trasplantes con
nuevo epitelio pigmentario retinal de modo que podamos salvar los
fotoreceptores que aún no hayan muerto y detener así el avance de la
enfermedad”.
Irving compara la degeneración macular en la
retina con un incendio en un bosque. El daño puede aceptarse hasta que llegue a
las afueras de éste, que en este caso es la fóvea de la mácula, que es
diminuta.
“Si la enfermedad llega a la fóvea, se pierde
esencialmente la visión central y los colores,” dijo Irving. “Queremos detener
el ‘incendio’ antes de que llegue a la fóvea, lo que hacemos por medio de
células jóvenes no susceptibles al envejecimiento”.
Pruebas clínicas
OpRegen, producto de Cell Cure Neurosciences,
está siendo sometido a pruebas clínicas en el Centro Médico Universitario
Hadassah, de Jerusalén, para ver si es idóneo para pacientes con degeneración
macular avanzada. La compañía obtuvo aprobación por la vía rápida por parte de
la Administración de Alimentos y Medicamentos de los Estados Unidos (FDA) para
llevar a cabo nuevas pruebas en ese país.
La prueba se realiza en cuatro grupos
compuestos de 15 pacientes: los tres primeros recibieron una dosis baja de
OpRegen, los tres siguientes, media, y el tercer grupo, la más alta. En el
último grupo, que también será reclutado en Estados Unidos a comienzos del
próximo año, seis pacientes con DME seca más leve recibirán la dosis más alta
para probar así la eficacia de la medicina en una fase temprana.
“Estos estudios iniciales son para mostrar que
no se produce ningún daño al introducir nuevas células en la retina y que van a
injertarse adecuadamente y a organizarse por su cuenta para apoyar a las
células fotoreceptoras”, dijo Irving. “Los estudios siguientes determinarán la
eficacia para detener el avance de la enfermedad”.
La habilidad de las células para organizarse
solas —probada en estudios con animales realizados por la compañía— es
fundamental para entender el carácter único del enfoque de Cell Cure en
medicina regenerativa.
Momento en que OpRegen es inyectado en una
retina que sufre degeneración. Foto cortesía de Cell Cure Neurosciences.
Momento en que OpRegen es inyectado en una
retina que sufre degeneración. Foto cortesía de Cell Cure Neurosciences.
El enfoque experimental más común consiste en
organizar el reemplazo de células epiteliales pigmentarias retinales en un
parche, para lo cual se requiere una cirugía que exige capacitación especial.
OpRegen, en cambio, se inyecta en suspensión en un procedimiento corto, que se
realiza una sola vez.
La terapia celular tiene un potencial más
amplio que los tratamientos biológicos que se están probando en la actualidad,
dijo Irving. Fármacos como los anticuerpos monoclonales sólo sirven para
prolongar la vida de los epitelios pigmentarios retinales envejecidos, en vez
de reemplazarlos.
Aun así, según Irving, “estamos en los inicios
de una carrera y no tiene por qué haber un ganador solamente. No hay ninguna
terapia aprobada por el momento, así que hay espacio para otros”.
Otros dispositivos
Fundada en 2005, Cell Cure tiene 25 empleados.
El jefe científico, el doctor Benjamin Reubinoff, fue uno de los primeros en el
mundo en derivar células madre embrionarias y es un experto en su uso en
medicina regenerativa. Los tres principales accionistas de la firma son las
compañías BioTime, estadounidense, y Hadasit Bio-Holdings y Teva
Pharmaceuticals, ambas israelíes.
La comercialización de OpRegen depende de los
resultados del estudio actual, de la aprobación para estudios de eficacia
posteriores y de apoyo financiero. Cell Cure ha recibido ayuda anual por unos
$9,6 millones de dólares de la Autoridad de Innovación de Israel (antes
conocida como la Oficina del Científico Jefe) del Ministerio de Economía e
Industria.
Otros dispositivos para DME, todos hechos en
Israel, son ForeseeHome, de Notal Vision, el primero aprobado por la FDA para
monitorear en casa si hay cambios de tipo seco a húmedo; VisionCare Ophthalmic
Technologies, que presenta un implante telescópico para pacientes en la fase
final de la enfermedad; y las prótesis artificiales retinales de Nano-Retina,
desarrolladas en la actualidad en colaboración con un laboratorio en el estado
de Texas, en Estados Unidos.
Células jóvenes para combatir la degeneración macular senil
11/Nov/2016
PorIsrael, Abigail Klein Leichman