Mariola Vargas, ya alcaldesa de Collado Villalba, defendió su honestidad y valía para el puesto ante el examen de sus compañeros de partido afirmando que no es «un perro judío». La mayoría de los periódicos y televisiones que cubrieron el nuevo trámite anticorrupción establecido por el PP no repararon en la expresión de marras; alguno que presumiblemente hubiera ido a todo trapo contra cualquier expresión racista de una candidata del PP la calificó, simplemente, de polémica.