Acaban de constituir la fundación, con sede en Holanda y pretenden conseguir financiación para recrear primero 100 espacios del horror. Cada uno de ellos cuesta unos 50.000 euros y unos tres o cuatro meses de trabajo. Pero su idea es ampliar el mapa del terror nazi hasta los 45.000 lugares que fueron utilizados en toda Europa por el sistema represivo hitleriano, desde campos de la muerte hasta guetos, cuarteles de la Gestapo o centros de tortura.