A través de las danzas es posible educar, transmitir valores y difundir la cultura e historia de cada pueblo. La danza es un elemento fundamental para formar y educar al individuo, porque despierta la posibilidad de crecer interactuando con el prójimo y con el medio. Y tomando como propio el precepto del milenario pueblo judío “ayudarás al prójimo como a ti mismo”, junto con el Taller Kol Hakavod, de rikudei am que funciona en el club Hebraica-Macabi, decidimos organizar una actividad que pudiera beneficiar a la Escuela 217 “Estado de Israel”, de San José de Carrasco, cuya directora Adriana Castro en forma entusiasta la apoyó.