Eva Loeffler no recuerda a su padre como un deportista dedicado. “Él no era atlético, era bajito, rellenito. No podía nadar, incluso no sabía manejar bicicleta. Lo recuerdo chocando su bicicleta contra la pared y diciendo ‘no más’, recuerda Eva entre risas. Pero su padre, el Profesor Ludwig Guttman, probablemente es uno de los individuos que ha influenciado más en la historia del deporte, “Poppa”, como lo llamaban la mayoría de sus pacientes, es considerado el padre de los Juegos Paralímpicos.