Lo primero que llama la atención es la relación precio-calidad. Es un cuadro pequeño, de 32 por 22 centímetros, pintado en pasteles y sin ninguna pretensión. Su precio, 140 mil pesos. O al menos eso es lo que pretende por él su dueño, un tal Hariolus, vecino del barrio de San Nicolás. Pero lo que sorprende de verdad es el autor, o quien Hariolus dice que es su autor, Adolf Hitler.