Hay un bus, un guía, un mapa. Se habla de historia, de patrimonio, de experiencias personales y colectivas. Se cuentan anécdotas y datos fríos. Aparecen las leyendas. Y la realidad. Se trata de tours turísticos que, a diferencia de los clásicos recorridos históricos, centran su propuesta en un eje temático, desde el fútbol o la noche hasta la vida de una comunidad —como la judía—, o un colectivo —como el gay—. Pero más allá de los matices, la consigna común es conocer la ciudad y su gente desde una perspectivas poco convencional. «Nuestra idea es diseñar circuitos culturales innovadores para acercar tanto a turistas como gente local con el patrimonio, la historia, la cultura y la sociedad del Uruguay», explica Shai Abend, politólogo de profesión y reciente fundador de la productora Guatú, una startup con varios proyectos turísticos en carpeta.