A estas horas vivimos la conmoción por el asesinato a cuchillazos de un comerciante judío en Paysandú. Alguien me dijo ayer «¿y por qué te conmueve tanto si no sos judía, no sos sanducera, ni lo conocías?». Pensé casi toda la noche en esto. En por qué me conmueve. Y por qué creo debería conmover a los 3 millones y medio de habitantes de este país.