Uruguay fue fundado sobre la idea de “convivir sin miedo”, pero en los últimos años se registraron actos graves contra personas judías —vandalismo, pintadas nazis en sinagogas, agresiones físicas y hostigamiento a menores. El autor sostiene que el Estado debe condenar sin ambigüedades estos crímenes de odio, proteger a las víctimas y reforzar la educación